Washington/Teherán.– La guerra económica en el Golfo Pérsico ha comenzado. El presidente Donald Trump anunció este martes que el Ejército de Estados Unidos ha iniciado el bloqueo de todos los puertos iraníes, una medida diseñada para obligar a Teherán a abrir el estrecho de Ormuz y aceptar los términos de Washington para poner fin a la guerra que comenzó el 28 de febrero. "No podemos dejar que un país chantajee o extorsione al mundo, porque eso es lo que están haciendo", declaró Trump en la Casa Blanca.
Las primeras consecuencias no se hicieron esperar. Al menos dos petroleros que se acercaban al estrecho a última hora del lunes dieron la vuelta, según informó el rastreador de buques MarineTraffic en X. La agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo confirmó que el bloqueo restringe "la totalidad de la costa iraní, incluidos puertos e infraestructuras energéticas". Su aviso a navegantes señaló que el tránsito por el estrecho hacia o desde puertos no iraníes no se ve obstaculizado, aunque los barcos "pueden encontrarse con presencia militar".
Dos petroleros viran, y las amenazas iraníes se multiplican
La Armada estadounidense ha comenzado a interceptar todo el tráfico marítimo con destino o salida de puertos iraníes. La medida, que ya había sido anunciada el domingo, se ejecuta mientras la tregua de dos semanas entre EE.UU. e Irán sigue vigente pero muestra signos de fragilidad. Trump sugirió que aún hay espacio para el diálogo: "Puedo decirles que nos han llamado del otro lado", dijo, añadiendo que los iraníes "quieren trabajar en un acuerdo". Fuentes oficiales confirmaron que las conversaciones para una segunda ronda de negociaciones en persona están en marcha, con Pakistán, Turquía y Egipto como mediadores.
Pero Irán no se ha quedado de brazos cruzados. La radiotelevisión estatal iraní difundió una advertencia militar: "La seguridad en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para nadie. Ningún puerto de la región será seguro". La amenaza apunta directamente a los países aliados de Estados Unidos en el Golfo, como Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y Arabia Saudí, cuyas instalaciones portuarias podrían ser objetivo de represalias.
Trump alardea de haber "arrasado" la Armada iraní y advierte sobre "lanchas rápidas"
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump volvió a reiterar afirmaciones grandilocuentes: la Armada estadounidense ha "arrasado" la flota iraní, destruyendo 158 buques que ahora yacen "en el fondo del mar". "Lo que no hemos golpeado es su pequeño número de, lo que ellos llaman, 'lanchas rápidas de ataque', porque no las considerábamos una gran amenaza", escribió. Y lanzó una advertencia: "Si alguno de estos barcos se acerca a nuestro bloqueo, será inmediatamente eliminado, usando el mismo sistema de muerte que usamos contra los narcotraficantes".
La retórica de Trump contrasta con la realidad sobre el terreno. Los analistas dudan de que Estados Unidos pueda restablecer la normalidad del transporte marítimo solo por la fuerza. No está claro cómo funcionará el bloqueo ni cuáles serán los peligros para las fuerzas estadounidenses si Trump decide desplegar tropas sobre el terreno para reabrir la estratégica vía marítima.
El precio del petróleo, en vilo
El estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial en tiempos de paz, ha estado efectivamente cerrado por Irán durante semanas. Teherán permitía el paso solo a buques de países considerados amigos, cobrando elevadas tasas, lo que Trump califica de "extorsión". El cierre ha disparado los precios del crudo, encareciendo la gasolina, los alimentos y otros productos básicos a nivel global.
El alto el fuego de dos semanas logró reducir temporalmente los precios, pero el bloqueo estadounidense ha reintroducido la incertidumbre. El crudo Brent, el estándar internacional, cotizaba este martes por la mañana a poco más de 98 dólares por barril, tras haber alcanzado un mínimo de seis semanas de 91 dólares el 8 de abril. La AIE advirtió que la producción mundial de petróleo se ha desplomado en más de 10 millones de barriles diarios, el mayor shock energético de la historia.
El mundo, ante un enfrentamiento sin precedentes
El bloqueo de Washington y las amenazas de represalias de Irán han desencadenado un enfrentamiento extraordinario que plantea graves riesgos para la economía mundial. La tregua de dos semanas, que ya se ha visto violada por los bombardeos israelíes en Líbano, pende de un hilo. Mientras los diplomáticos buscan una segunda ronda de negociaciones, los buques de guerra patrullan el Golfo y los petroleros se mantienen anclados.
La pregunta es si el bloqueo logrará su objetivo de forzar a Irán a reabrir el estrecho o si, por el contrario, provocará una escalada militar que rompa la frágil tregua. Trump insiste en que está dispuesto al diálogo, pero también a usar la fuerza. Irán dice que ningún puerto en la región será seguro. El mundo observa, conteniendo la respiración. Porque en el Golfo, el precio de la confrontación lo pagan todos. Y esta vez, la factura puede ser incalculable.