Salud

El entrenamiento de fuerza, no caminar, es la clave para huesos fuertes

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El reconocido cirujano cardíaco Jeremy London ha lanzado una advertencia directa, especialmente dirigida a las mujeres de mediana edad: caminar, por sí solo, no fortalece los huesos. En un contexto donde los cambios hormonales de la menopausia aceleran la pérdida de masa ósea y muscular, el especialista subraya que se necesita un tipo de ejercicio más específico para construir y proteger la estructura esquelética a largo plazo.

London explica que, aunque caminar ofrece beneficios innegables para el estado de ánimo, la presión arterial y el control del peso, no genera la suficiente carga mecánica para estimular un aumento significativo de la densidad mineral ósea. "Simplemente, no crea suficiente carga mecánica para indicar a los huesos que deben fortalecerse", afirma. Por ello, confiar únicamente en esta actividad deja desaprovechada la herramienta más poderosa para la salud ósea: el entrenamiento de fuerza.

Según el médico, los ejercicios de fuerza a intensidades moderadas o altas —como el levantamiento de pesas, el uso de bandas de resistencia o los ejercicios con el peso corporal— son los que producen las mayores mejoras en la densidad ósea de zonas críticas como la cadera y la columna vertebral. Este tipo de entrenamiento somete a los huesos a un estrés beneficioso que les indica que deben volverse más densos y resistentes, reduciendo así el riesgo de fracturas y preservando la autonomía con el envejecimiento.

La recomendación final de London no es abandonar la caminata, sino complementarla estratégicamente. "Siga caminando, es fantástico para la salud en general", aconseja, "pero si le preocupa la fortaleza ósea a largo plazo, el equilibrio y la preservación de la independencia, póngase debajo de una barra, levante pesas, entrene sus músculos y sus huesos". La combinación de ambas actividades resulta la fórmula más completa para un envejecimiento saludable y activo.