El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó este viernes que mantendrá sin variación su tasa de política monetaria (TPM) en 5.75 % anual, una decisión alineada con su estrategia de garantizar la estabilidad macroeconómica en un contexto internacional de alta incertidumbre. La facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a un día) continuará en 6.25 % y la facilidad permanente de depósitos remunerados (Overnight) se mantiene en 4.50 %.
Contexto global adverso
La institución explicó que su postura responde a un panorama internacional complejo, marcado por políticas financieras restrictivas en las principales economías, tensiones geopolíticas y ajustes arancelarios que inciden en el comercio mundial y en los precios de las materias primas. En este entorno, la prudencia en la conducción de la política monetaria resulta clave para preservar la confianza en el mercado local.
Inflación dentro del rango meta
A nivel interno, el BCRD destacó que la inflación se ha mantenido controlada desde mediados de 2023, situándose dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. En julio de 2025, la inflación interanual fue de 3.40 %, mientras que la subyacente alcanzó 4.19 %, próxima al centro de la meta.
Los modelos de proyección sugieren que tanto la inflación general como la subyacente permanecerán en torno a dichos niveles durante lo que resta de 2025 y a lo largo de 2026, respaldadas por una política monetaria activa y medidas de gestión de liquidez.
Liquidez y dinamismo económico
La entidad recordó que en los primeros ocho meses de 2025 la tasa de política monetaria no ha registrado cambios, lo cual ha estado acompañado de disposiciones macroprudenciales orientadas a reforzar la estabilidad del sistema financiero.
En este sentido, la Junta Monetaria aprobó un programa de provisión de liquidez por RD$81 mil millones, de los cuales ya se han canalizado RD$51 mil millones hacia los sectores productivos.
El indicador mensual de actividad económica (IMAE) mostró en julio un crecimiento interanual de 2.9 %, con una expansión acumulada de 2.4 % entre enero y julio de 2025. De cara al cierre del año, se prevé un crecimiento en torno a 3.0 %, con perspectivas de aceleración hacia un rango de 4.0–5.0 % en 2026, apoyado en la inversión pública y una mayor demanda interna.
La mayor liquidez también se refleja en la reducción gradual de las tasas de interés bancarias y en un repunte del crédito en moneda nacional, que en agosto registró un aumento interanual superior al 8 %. Se espera que esta expansión alcance entre 10 % y 12 % al finalizar 2025.
Sector externo y reservas internacionales
En el frente externo, el Banco Central estima que la generación de divisas alcanzará los US$46,160 millones en 2025, impulsada por el turismo, las exportaciones, las remesas y la inversión extranjera directa (IED).
El déficit de cuenta corriente se ubicaría en torno al 2.5 % del PIB, cifra considerada manejable y que sería compensada por la IED proyectada en US$4,800 millones, equivalente a un crecimiento anual de 6.2 %.
Respecto a las reservas internacionales, al cierre de agosto se situaron en aproximadamente US$13,800 millones, lo que representa cerca del 11 % del PIB y un nivel suficiente para cubrir cinco meses de importaciones, superando las métricas de suficiencia recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Perspectiva
Con estos resultados, el Banco Central reafirma su compromiso de garantizar un entorno de estabilidad monetaria y financiera que favorezca la recuperación del crecimiento económico, sin descuidar su mandato principal de mantener la inflación dentro de la meta establecida.