Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa en la investigación por el envenenamiento y muerte de las menores Emilia Forero e Inés de Bedout, reapareció públicamente tras días en silencio en una entrevista con el portal Focus Noticias. La empresaria, cuya ubicación exacta se desconoce y es buscada por Interpol, salió del país hacia Argentina tras los hechos.
Declaraciones Clave
En la entrevista, Guzmán Castro presentó su versión de los hechos:
- Negación rotunda: Aseguró no tener responsabilidad alguna en el envenenamiento ocurrido en abril de 2025, donde las niñas fallecieron tras consumir frambuesas contaminadas con talio.
- Acusación de campaña de desprestigio: Afirmó ser víctima de una estrategia para "destruirla completamente" antes de un proceso judicial, dañando su imagen pública.
- Falta de motivo: Manifestó no entender por qué la inculpan, alegando que "no tenía ningún motivo" para cometer un crimen así.
- Promesa de pruebas: Dijo contar con las pruebas necesarias para demostrar su inocencia y expresó su intención de ponerlas a disposición de la justicia colombiana.
Reconocimiento de la Relación y el Contexto
Uno de los ejes de la investigación es su vínculo con Juan de Bedout, padre de una de las víctimas:
- Relación confirmada: Reconoció haber tenido una relación sentimental clandestina con Juan de Bedout, aunque negó conocer a su esposa.
- Conversación posterior: Mencionó que se vieron en noviembre, cuando él ya era viudo, y que en ese encuentro Bedout le comentó que su esposa había muerto de cáncer, tras haber sufrido una intoxicación por una sustancia a principios de año.
Estado de la Investigación
A pesar de su defensa pública, las autoridades mantienen su postura:
- Hipótesis de la Fiscalía: Se fundamenta en rastreos de paquetes, registros telefónicos y datos de geolocalización. La teoría principal es que el ataque, desencadenado con frambuesas enviadas por correo, pudo haber tenido como objetivo principal a Juan de Bedout.
- Señalada como sospechosa clave: La Fiscalía sigue considerándola la principal implicada, a la espera de que avances en la investigación o su eventual captura y extradición definan el curso legal del caso.
Guzmán Castro concluyó expresando su profundo dolor por la tragedia de las familias, pero reiterando que el culpable "no soy yo". El caso continúa su curso mientras ella permanece en el exterior.