La Bolsa de Nueva York ha comenzado la sesión de este lunes con ligeros descensos, arrastrada por la incertidumbre geopolítica en torno al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Diez minutos después de la apertura, el Dow Jones de Industriales bajaba un 0,16%, hasta los 53.951 puntos; el S&P 500 cedía un 0,09%, hasta los 7.750 enteros; y el tecnológico Nasdaq restaba un 0,3%, hasta las 26.611 unidades. Los inversores mantienen la cautela a la espera de un posible acuerdo que permita la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, aunque las perspectivas de un entendimiento a corto plazo se han enfriado.
Irán reafirmó el domingo que no mantiene negociaciones con Estados Unidos y que no está dispuesto a reanudarlas mientras Washington incumpla el memorando de entendimiento alcanzado en junio. Teherán presentó el sábado una lista de exigencias que la Casa Blanca debe cumplir antes de que se proceda a la reapertura del tráfico marítimo: el fin del bloqueo naval, el levantamiento de las sanciones, el pago de reparaciones de guerra, el cese de las amenazas y operaciones militares contra Irán y sus aliados regionales, y la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en torno a la República Islámica.
En el plano corporativo, las acciones de Intel caían un 4,7% tras anunciar una oferta de acciones ordinarias por valor de 15.000 millones de dólares, que la compañía destinará a fines corporativos generales, incluyendo gastos de capital y capital de trabajo.
Por otro lado, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abría con una subida del 2%, hasta los 79,93 dólares por barril, atento también a la evolución de las negociaciones sobre Ormuz, una arteria por la que antes de la guerra transitaba alrededor del 20% del suministro mundial de crudo. La combinación de incertidumbre geopolítica y movimientos corporativos mantiene a los mercados en un delicado equilibrio, a la espera de señales más claras.