Durante los últimos tres meses, Venezuela ha sostenido una movilización militar continua en todo su territorio en respuesta a lo que califica como una "amenaza" por parte de Estados Unidos, en referencia al despliegue naval y aéreo que Washington mantiene en el Caribe desde agosto.
El concepto de "pueblo en armas": Fusión cívico-militar
El gobierno de Nicolás Maduro ha impulsado lo que denomina la "fusión perfecta popular-militar-policial" mediante:
- 4.5 millones de funcionarios de la Milicia movilizados
- 8 millones de ciudadanos inscritos en proceso de alistamiento
- Activación de 5,336 Unidades Comunales Milicianas
"Las armas las tiene el pueblo y el país está preparado para cualquier guerra prolongada", sostiene el gobierno venezolano.
Ejercicios militares estratégicos en puntos clave
Las operaciones se han concentrado en regiones críticas:
- Frontera con Colombia: 15,000 efectivos desplegados en Zulia y Táchira
- Costa caribeña: Ejercicios de 72 horas con sistemas antiaéreos desde Zulia hasta Sucre
- Isla de La Orchila: Maniobras con 12 buques, 22 aeronaves y 2,500 efectivos
Operativos de gran escala
- ’Caribe Soberano 200′: Movilización de drones submarinos, fuerzas especiales y unidades de inteligencia
- ’Plan Independencia 200′: Activación de las Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI)
- Movilización reciente: 200,000 militares desplegados coincidiendo con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford
Contexto de tensión bilateral
La movilización se produce en un escenario de:
- Recompensa de $50 millones ofrecida por EE.UU. por información para capturar a Maduro
- Acusaciones estadounidenses sobre narcotráfico
- Presencia del portaaviones más grande del Pentágono en la región
A pesar de la escala de estas movilizaciones, el gobierno venezolano insiste en que se trata de ejercicios "defensivos y soberanos" que no han alterado la cotidianidad del país, mientras califica las acciones estadounidenses como parte de una "guerra psicológica" contra la nación suramericana.