Salud

Unas gotas de solución azucarada antes de un pinchazo alivian el dolor de los bebés

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Una revisión de 29 estudios científicos confirma que administrar sacarosa a los recién nacidos reduce significativamente el malestar durante análisis de sangre, vacunas y otros procedimientos médicos. Los autores advierten que el dolor no tratado en los primeros días de vida puede tener consecuencias negativas para el desarrollo.

Ottawa — Una gota de agua azucarada puede ser el mejor analgésico para los más pequeños. Una nueva revisión de estudios científicos publicada por investigadores de la Universidad de Ottawa y la Universidad de Toronto concluye que administrar azúcar a los bebés antes de un pinchazo reduce de forma efectiva el dolor durante el procedimiento y en los minutos posteriores.

Los resultados, que analizaron 29 ensayos con 2.764 lactantes de todo el mundo, compararon el efecto de la sacarosa con otros métodos de alivio como chupetes, lactancia materna o contacto piel con piel. La conclusión es clara: los recién nacidos que reciben azúcar sienten menos dolor que aquellos a los que no se les administra nada o solo agua.

Un sistema inmaduro, un dolor más intenso

Los bebés, especialmente los prematuros o los ingresados en unidades de cuidados intensivos, se someten a múltiples procedimientos con agujas: vacunas, análisis de sangre o colocación de vías intravenosas. Su sistema de regulación del dolor, aún inmaduro, procesa estos estímulos de forma distinta a los adultos y, a menudo, con mayor intensidad.

"Puede sorprender a los padres saber que algo tan sencillo como unas gotas de una solución azucarada puede marcar una auténtica diferencia en el confort de su bebé durante los análisis de sangre", señala Ligyana Candido, coautora del estudio de la Universidad de Ottawa.

Más eficaz que el chupete

Los investigadores observaron que la sacarosa parecía ser incluso más eficaz que los chupetes para calmar el dolor inmediato. Sin embargo, advierten que aún hay pocas pruebas científicas sobre su eficacia comparada con la lactancia materna o el contacto piel con piel, dos métodos naturales que también han demostrado beneficios.

El dolor olvidado de los recién nacidos

Mariana Bueno, autora principal del estudio de la Universidad de Toronto, denuncia una realidad frecuente en los hospitales: "Los recién nacidos se someten con frecuencia a procedimientos con agujas sin ninguna medida de alivio del dolor ni de consuelo, a pesar de que los niños mayores y los adultos rara vez se enfrentan a estos procedimientos sin cuidados analgésicos".

La revisión recuerda que existe un amplio consenso científico: el dolor repetido y no tratado en las primeras etapas de la vida tiene un impacto negativo en el crecimiento y el desarrollo. La sacarosa, una intervención de bajo coste y rápida acción, puede ser especialmente útil cuando no se dispone de otras medidas de consuelo.

Una herramienta, no una solución mágica

Los autores matizan que es necesario seguir evaluando los efectos a largo plazo del uso continuado de sacarosa. Pero el mensaje principal es inequívoco: "Los lactantes necesitan y deben recibir tratamiento para el dolor antes de un procedimiento como una venopunción", concluye Bueno.

Un poco de azúcar, administrado en el momento adecuado, no endulza solo el paladar: endulza también el sufrimiento. Y en los primeros días de vida, eso puede marcar la diferencia.