Washington.– La noche del domingo, Donald Trump llevó su peculiar estilo de comunicación a un nuevo nivel. El presidente de Estados Unidos publicó en su red Truth Social una imagen que parece creada por inteligencia artificial en la que se representa a sí mismo como Jesucristo, con una túnica blanca y una mano extendida sobre un enfermo postrado en una cama, en una clara alusión a los milagros de sanación atribuidos a Jesús. A su alrededor, militares, personal sanitario y una mujer rezando. En el fondo, la bandera estadounidense, águilas volando, soldados convertidos en ángeles, la Estatua de la Libertad y varios monumentos icónicos.
La publicación, que no incluye texto explicativo, ha sido interpretada como una nueva provocación de Trump, apenas horas después de que arremetiera contra el papa León XIV, a quien calificó de "débil con el crimen" y "terrible en política exterior". "El papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior", escribió el mandatario, instando al pontífice a "concentrarse en ser un gran papa, no un político". La comparación implícita entre su propia figura y la de Cristo, justo cuando ataca al líder de la Iglesia católica, ha desatado una ola de críticas y memes en redes sociales.
Una imagen que roza la blasfemia
La representación de Trump como Jesucristo no es nueva en el universo de sus seguidores más radicales, pero que sea el propio presidente quien la difunda desde su cuenta oficial es un hecho sin precedentes. La imagen, de factura digital y con claros signos de haber sido generada por inteligencia artificial, muestra a Trump con una túnica blanca y un resplandor dorado, en una composición que mezcla elementos religiosos, patrióticos y militares. Los comentarios en Truth Social van desde la adoración ("Dios lo eligió") hasta el sarcasmo ("¿Y ahora también es médico?").
La publicación coincide con la gira del Papa León XIV por África, donde el pontífice ha insistido en la necesidad de la paz y ha criticado los "delirios de omnipotencia" de los gobernantes. Trump, por su parte, ha intensificado su ofensiva contra el Vaticano, al que acusa de "complacer a la izquierda radical".
La otra imagen: un rascacielos en la Luna
No fue la única publicación nocturna de Trump. También compartió una imagen aparentemente generada por IA en la que se ve uno de sus característicos rascacielos de cristal, pero edificado sobre la superficie lunar y con forma de cohete. La imagen parece aludir al exitoso viaje de la misión Artemis II, que la semana pasada llevó a cuatro astronautas a orbitar la Luna por primera vez desde 1972. Trump, que ha heredido de la administración Biden los logros de la NASA (aunque él impulsó el programa Artemis durante su primer mandato), parece querer apropiarse del hito.
La publicación de la torre en la Luna, sin embargo, ha sido recibida con más confusión que admiración. "¿Es una broma? ¿Un anuncio de su próximo negocio inmobiliario lunar?" se preguntaban algunos usuarios. Otros señalaron que la imagen es una clara muestra de la megalomanía del mandatario.
El contexto: una ofensiva contra el Papa y una guerra en Oriente Medio
Las publicaciones de Trump se producen en un momento de máxima tensión internacional. El presidente acaba de imponer un bloqueo naval total al estrecho de Ormuz, ha fracasado en las negociaciones de paz con Irán y se enfrenta a críticas globales por su política exterior. Su ataque al Papa León XIV, un compatriota estadounidense que ha sido crítico con la guerra, ha sido condenado por la Conferencia Episcopal Italiana y por políticos de todo el arco parlamentario en Italia, incluidos sus aliados.
La imagen de Trump como Jesucristo, en ese contexto, no es solo un acto de narcisismo, sino una declaración de guerra cultural contra la Iglesia católica y su liderazgo moral. Mientras el Papa viaja por África predicando la paz, Trump se autorretrata como un mesías militarista y patriótico. La blasfemia, para sus seguidores, es irrelevante. Para sus críticos, es un nuevo síntoma de su deriva autoritaria.
Reacciones: desde el humor hasta la indignación
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. "Primero se cree el ungido, ahora directamente Jesucristo", escribió un usuario. "Faltaba que se pusiera una corona de espinas", bromeó otro. La cadena CNN calificó la publicación como "surrealista", mientras que Fox News evitó comentar. El Vaticano, por ahora, guarda silencio.
Trump, fiel a su estilo, no ha dado explicaciones. Pero sus imágenes ya están dando la vuelta al mundo. Porque, en la era de la inteligencia artificial, la línea entre la realidad, la propaganda y el delirio es cada vez más difusa. Y Trump, como siempre, camina justo sobre ella.