El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avanza con sus planes de convertir el jardín sur de la Casa Blanca en escenario de una pelea de artes marciales mixtas (MMA) el próximo junio, como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Trump ya había insinuado la idea en julio, pero recientes reportes confirman que el evento —con capacidad para más de 20.000 aficionados— se celebrará un mes antes de lo previsto debido a la apretada agenda conmemorativa de julio.
El proyecto cuenta con el respaldo de Dana White, CEO de la UFC y viejo amigo de Trump, quien tras reunirse con él en agosto declaró en redes: “Lo conseguimos hoy”. Según los planes filtrados, el pesaje oficial se haría en el Lincoln Memorial, mientras que la velada incluiría láseres, fuegos artificiales y un octágono central.
“Este será uno de los eventos deportivos más grandes de la historia, y que el presidente Trump lo organice en la Casa Blanca es un testimonio de su visión para el 250 aniversario”, señaló su portavoz Steven Cheung.
La hija del mandatario, Ivanka Trump, reconocida fanática de la UFC, estaría colaborando en la organización.
Aunque poco frecuentes, los eventos deportivos en la Casa Blanca no son inéditos: Harding organizó partidos de tenis en los años 20; George W. Bush llevó el teeball al jardín sur; y Barack Obama solía invitar a partidos de baloncesto.
Esta sería, sin embargo, la primera ocasión en que un presidente convierte la residencia oficial en sede de un espectáculo de combate profesional.