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Trump justifica la ofensiva contra Irán como un paso decisivo para evitar una guerra nuclear

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El presidente estadounidense aseguró que los ataques contra instalaciones estratégicas iraníes impidieron un conflicto de escala global y neutralizaron el programa nuclear de Teherán.

En una comparecencia desde el Despacho Oval, Donald Trump defendió este lunes la operación militar conjunta con Israel contra Irán, calificándola como una intervención necesaria para prevenir una catástrofe atómica y lo que habría sido el preludio de una Tercera Guerra Mundial. "No lo hicimos por nosotros, lo hicimos por el mundo entero", afirmó el mandatario, subrayando el carácter preventivo de la ofensiva.

Según explicó Trump, los bombardeos se centraron en infraestructuras clave del programa nuclear iraní con el objetivo de frenar el avance de Teherán hacia la obtención de armamento atómico. El presidente aseguró que, de no haberse actuado, las consecuencias habrían sido devastadoras para la estabilidad global. "Hemos hecho el trabajo que nadie se atrevía a hacer", añadió, destacando que en solo dos semanas las operaciones lograron desarticular buena parte de la capacidad militar de Irán, incluyendo la muerte del líder supremo Ali Khamenei.

Un conflicto con repercusiones regionales y globales

La escalada bélica ha dejado un saldo de más de 1.200 víctimas mortales, según medios iraníes, y ha disparado la tensión en el Golfo. Como respuesta, Irán ha lanzado ataques contra posiciones estadounidenses y aliadas en países como Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait, ampliando el radio del conflicto.

A nivel económico, el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo— ha encendido las alarmas en los mercados energéticos. Trump aprovechó la ocasión para criticar la pasividad de los aliados internacionales, señalando que muchos países, especialmente en Europa, han optado por mantenerse al margen. Gobiernos como el de Alemania y la propia Unión Europea han descartado cualquier intervención militar, argumentando que la crisis no representa una amenaza directa para sus territorios.

Pese al clima de tensión, el mandatario aseguró que la ofensiva no se prolongará indefinidamente. "Cuando termine este capítulo, el mundo será mucho más seguro", sostuvo. Trump insistió en la necesidad de una cooperación internacional real para proteger las rutas energéticas y evitar que la situación derive en un conflicto de mayores dimensiones.