El presidente estadounidense invoca la Ley de Comercio de 1974 para sortear el fallo que limitó su uso de poderes de emergencia. "Puedo hacer lo que quiera, tenemos otras maneras", advierte. Apela también a leyes de 1962 y 1930 para sostener su guerra comercial
Washington. – Horas después de que la Corte Suprema le asestara un golpe legal, el presidente Donald Trump respondió con un nuevo órdago. Este viernes, el mandatario anunció que impondrá un arancel global del 10% amparándose en la Ley de Comercio de 1974, y afirmó que lo hará efectivo "dentro de tres días" .
"Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10% en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, además de los aranceles normales que ya se están cobrando" , declaró Trump ante la prensa.
El revés judicial: la IEEPA, limitada
Todo se desencadenó horas antes, cuando el Tribunal Supremo anuló parcialmente los aranceles que Trump había impuesto invocando la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977. El alto tribunal consideró que, en tiempos de paz, el presidente no tiene facultades inherentes para imponer aranceles bajo esa ley, ya que estos constituyen un impuesto y, por tanto, requieren la aprobación del Congreso.
Trump, visiblemente contrariado, minimizó el revés:
"La Corte Suprema no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA. Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA, imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello. Es ridículo, pero no importa, porque tenemos otras maneras, muchas otras maneras" .
Las tres leyes del contraataque
Para sostener su política comercial, Trump anunció que recurrirá a un trío de leyes históricas que le otorgan margen de maniobra:
- Ley de Comercio de 1974 (Sección 122): permite al presidente imponer aranceles de hasta el 15% durante 150 días. Es la base del nuevo arancel global del 10%.
- Ley de Expansión Comercial de 1962: firmada por John F. Kennedy en plena Guerra Fría, otorga autoridad presidencial para negociar acuerdos y modificar aranceles.
- Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930: una norma que elevó los aranceles a máximos históricos para proteger a la industria y agricultura estadounidense de la competencia extranjera.
"Es un proceso un poco más largo. Intenté simplificar las cosas, pero no nos dejaron hacerlo" , justificó Trump, en referencia al fallo judicial.
Investigaciones adicionales bajo la Sección 301
Además del arancel global, el presidente anunció el inicio de varias investigaciones al amparo de la Sección 301 y otras disposiciones legales, con el objetivo de proteger a Estados Unidos de lo que calificó como "prácticas comerciales desleales de otros países y empresas" .
Conclusión: Trump juega al ajedrez legal
El fallo de la Corte Suprema fue un jaque, pero no un mate. Trump ha respondido moviendo otras piezas del tablero legal estadounidense, invocando leyes de distintas épocas para mantener viva su guerra comercial. La Ley de 1974 le da un respiro de 150 días; las investigaciones de la Sección 301 pueden prolongar la presión sobre socios comerciales; y la amenaza latente de recurrir a leyes de 1962 o 1930 añade incertidumbre.
Mientras tanto, los mercados observan, los aliados comerciales se preparan para responder y el mundo se pregunta hasta dónde está dispuesto a llegar Trump para imponer su visión proteccionista. Una cosa es segura: la batalla legal y comercial apenas comienza.