El presidente estadounidense asegura que la ofensiva durará entre cuatro y cinco semanas, pero está preparado para extenderla. Irán intensifica los ataques contra objetivos en Israel y países del Golfo, incluyendo la embajada de EE.UU. en Riad, y amenaza con atacar cualquier buque que intente cruzar el estrecho de Ormuz. La ONU pide una investigación por el bombardeo a una escuela de niñas en Minab que dejó más de 140 víctimas.
Washington/Teherán — La guerra en Oriente Próximo no muestra signos de agotamiento. Cuando el conflicto entra en su cuarto día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que la campaña militar contra Irán tiene "la capacidad de prolongarse mucho más" de lo previsto inicialmente. En declaraciones a la prensa, Trump aseguró que las operaciones se extenderán probablemente entre cuatro y cinco semanas, pero que está preparado "para ir mucho más allá".
Mientras tanto, Teherán mantiene su ofensiva en varios frentes. La Guardia Revolucionaria iraní ha atacado objetivos en Israel y diversas instalaciones en países del Golfo, incluyendo la embajada estadounidense en Arabia Saudita y plantas energéticas en Catar. En un movimiento de alto riesgo, Irán declaró cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, y amenazó con atacar cualquier buque que intente cruzarlo.
Las justificaciones cambiantes de Washington
La Administración Trump ha presentado versiones cambiantes sobre los motivos que llevaron a lanzar la ofensiva el pasado sábado. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, sugirió que la Casa Blanca actuó convencida de que Israel estaba decidido a atacar Irán "con o sin apoyo estadounidense", lo que habría dejado a Trump ante una "decisión muy difícil". Johnson calificó la operación inicial como "defensiva".
El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta narrativa al señalar que existía una amenaza "inminente" para Estados Unidos debido al efecto dominó que habría provocado un ataque israelí en solitario. "Sabíamos que Israel iba a actuar. Y sabíamos que si no atacábamos de forma preventiva antes de que lanzaran esas ofensivas, sufriríamos más bajas", declaró Rubio.
La ausencia de un discurso formal o una conferencia de prensa de Trump para justificar la guerra —la mayor intervención estadounidense en Oriente Medio en dos décadas— marca una ruptura con la tradición de sus predecesores.
La ONU exige investigar el bombardeo a una escuela
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, solicitó este martes una "investigación pronta, imparcial y exhaustiva" sobre el bombardeo que, según Irán, alcanzó una escuela de niñas en la ciudad sureña de Minab. Los informes iniciales cifran en más de 140 las víctimas mortales, la mayoría menores.
"La responsabilidad recae en las fuerzas que llevaron a cabo el ataque", declaró Ravina Shamdasani, portavoz de la oficina de derechos humanos, quien exigió que los resultados de la investigación se hagan públicos y que se garantice la rendición de cuentas y la reparación para las víctimas.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que está "al tanto de los informes" sobre el ataque a la escuela y que los está investigando. Por su parte, un portavoz militar israelí aseguró el domingo no tener conocimiento de ningún ataque israelí o estadounidense en esa zona.
El conflicto se expande
Mientras las bombas siguen cayendo y los drones sobrevuelan la región, la comunidad internacional asiste impotente a una escalada cuyas consecuencias podrían ser impredecibles. El cierre del estrecho de Ormuz amenaza con disparar los precios del petróleo a nivel global, mientras los ataques contra infraestructuras energéticas en Catar y Arabia Saudita añaden una peligrosa dimensión económica al conflicto.
La guerra que muchos temían ha llegado. Y, según las propias palabras de Trump, aún puede durar mucho más.