Al menos 39 personas han fallecido y más de 150 han resultado heridas, 24 de ellas en estado grave, tras el descarrilamiento y posterior colisión frontal de dos trenes de alta velocidad este domingo en las proximidades de Adamuz (Córdoba). El accidente, uno de los más graves de la historia reciente del ferrocarril español, se produjo cuando un tren Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid descarriló hacia las 19:45 horas, invadiendo la vía contraria y chocando de lleno contra un Alvia que viajaba de Madrid a Huelva.
Detalles del accidente y operativo de emergencia
El convoy Iryo, con 289 pasajeros y 5 tripulantes, perdió el control en un tramo recto apto para 250 km/h, desviándose hacia la vía por la que circulaba el Alvia con alrededor de 100 viajeros. El impacto provocó que los tres últimos vagones del Iryo volcasen y que dos unidades del Alvia saliesen despedidas, generando un amasijo de estructuras que complicó durante horas el rescate de supervivientes.
Se activó de inmediato el Plan Territorial de Emergencias de Andalucía, movilizando a más de cinco parques de bomberos, la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y equipos médicos de toda la región. Un hospital de campaña atendió in situ a heridos leves, mientras los casos más graves fueron derivados a seis centros hospitalarios de Córdoba y otras provincias. La Cruz Roja desplegó ambulancias medicalizadas y apoyo psicológico para afectados y familiares.
Reacciones institucionales y coordinación
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su seguimiento “muy pendiente” de la situación y destacó la coordinación entre administraciones. La Junta de Andalucía, con su presidente Juanma Moreno desplazado a la zona, activó además el plan forense para catástrofes para agilizar la identificación de víctimas mediante pruebas de ADN.
Desde el Ministerio de Transportes, Óscar Puente subrayó que ambos trenes circulaban a una velocidad aproximada de 200 km/h —dentro del límite permitido— y que la vía, renovada recientemente con una inversión de 700 millones de euros, no presentaba incidencias conocidas. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), sin embargo, denunció previamente “baches, garrotes y descompensaciones” en la infraestructura.
Consecuencias y solidaridad
La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece suspendida al menos durante este lunes. Renfe e Iryo han habilitado números de atención a afectados (900 10 10 20 y 900 00 14 02) y ofrecen cambios y devoluciones gratuitas de billetes. Mientras, la solidaridad se ha extendido desde la Unión Europea —con mensajes de Von der Leyen, Metsola y Costa— hasta la ciudadanía local, que ha ofrecido alojamiento y apoyo a los viajeros varados.
La investigación, ya en marcha, tratará de determinar las causas exactas de un suceso que ha conmocionado al país y que recuerda la vulnerabilidad de los sistemas de transporte incluso en condiciones técnicas aparentemente óptimas.