La presidenta de México denuncia el fracaso del multilateralismo ante la escalada en Oriente Medio y defiende la autodeterminación de los pueblos como única vía para resolver conflictos. "Quien paga las consecuencias es la población civil", advierte, mientras Irán promete venganza por la muerte de su cúpula militar.
Ciudad de México — En medio del estruendo de los bombardeos que sacuden Oriente Medio, una voz desde América Latina se alza para cuestionar los cimientos del orden internacional. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que la ONU ha perdido "cada vez más fuerza" y "dejó de cumplir su labor" porque, en el tablero global, "se imponen los países con mayor fuerza militar".
Fueron sus primeras declaraciones sobre el conflicto desatado el pasado sábado tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han dejado más de 550 muertos y han extendido la guerra al Líbano. Y no se mordió la lengua.
"La ONU dejó de cumplir su labor"
En su conferencia de prensa diaria desde el Palacio Nacional, Sheinbaum fue tajante: "La ONU dejó de cumplir su labor, la verdad. Se imponen los países con mayor fuerza militar. Y eso pues no puede ser". La mandataria mexicana urgió a recuperar el papel de la "política diplomática multilateral", ya que, a su juicio, "quien paga" las consecuencias de la guerra es la población civil.
"Hoy estamos viviendo una situación en donde la ONU ha perdido cada vez más fuerza", insistió, en un diagnóstico que coincide con las críticas de numerosos analistas que ven al Consejo de Seguridad paralizado por los vetos y los intereses de las grandes potencias.
Autodeterminación frente a invasiones
Sheinbaum subrayó que su posición no responde a simpatías por uno u otro régimen, sino a un principio irrenunciable: "No es un asunto de si uno está de acuerdo con un régimen u otro, quienes sufren son los ciudadanos". Por ello, llamó a alcanzar una solución pacífica para "evitar las guerras".
La mandataria recordó que la Constitución mexicana y la carta de Naciones Unidas consagran el principio de autodeterminación de los pueblos. "Si hay algún país donde haya violación a los derechos humanos, la solución debería encontrarse en el marco multilateral y no a partir de invasiones o guerras", sentenció.
El Mundial, un oasis de paz en medio de la tormenta
Preguntada por si Estados Unidos puede acoger el Mundial de fútbol de 2026 después de los ataques contra Irán, Sheinbaum separó aguas: ese es "otro tema". Recordó que el objetivo del torneo es fomentar la "comunicación entre los pueblos" y que el deporte "te lleve a la paz". "Lo que se busca con las Olimpiadas, con los mundiales, es enaltecer la relación pacífica de los pueblos y de los gobiernos", concluyó.
Mientras tanto, la guerra sigue su curso. Irán ha prometido vengarse por la muerte de su líder supremo, Alí Jamenei, y gran parte de su cúpula militar, y ha respondido a los bombardeos de EE.UU. e Israel con ataques contra Tel Aviv, Jerusalén y bases estadounidenses en la región. En medio del fuego cruzado, la voz de Sheinbaum reclama un espacio para la diplomacia que, por ahora, parece un lujo inalcanzable.