El actor estadounidense Michael Madsen, reconocido por sus colaboraciones con Quentin Tarantino, falleció el pasado 3 de julio a los 67 años. Según confirmó su cardiólogo a NBC, la causa oficial fue un fallo cardíaco, influido por una enfermedad cardíaca crónica y un historial de alcoholismo, aunque fuentes cercanas aseguraron que Madsen se encontraba sobrio en el momento de su muerte.
Conocido por su papel icónico como Mr. Blonde en Reservoir Dogs y su presencia en clásicos como Kill Bill, Los odiosos ocho y Érase una vez en Hollywood, Madsen deja un legado memorable en el cine. También participó en títulos como Thelma & Louise, Donnie Brasco y Sin City.
El actor se encontraba activo en el cine independiente y preparaba tres nuevos largometrajes y un libro de poesía titulado Tears for My Father: Outlaw Thoughts and Poems.
Su hermana, la también actriz Virginia Madsen, lo recordó como “trueno y terciopelo, poeta disfrazado de forajido”. Mientras que su compañero Walton Goggins lo despidió como “un H8TER para siempre”, en alusión a Los odiosos ocho, una de sus colaboraciones más destacadas.