El canje, el primero en más de un mes, devuelve a Ucrania los cuerpos de un millar de militares, mientras Rusia recupera 31. Los expertos atribuyen la desproporción al avance ruso en el frente, que deja en su poder los cadáveres de soldados ucranianos.
Rusia y Ucrania llevaron a cabo este jueves un significativo intercambio de cuerpos de militares caídos en combate, una operación marcada por una abrumadora asimetría. De acuerdo con el corresponsal de guerra del canal estatal ruso VGTRK, Yevgueni Poddubni, la parte rusa entregó a Ucrania los restos de 1.000 soldados ucranianos, a cambio de recibir los cuerpos de 31 de sus propios militares.
"Acaba de concluir el intercambio de cuerpos entre los nuestros y el enemigo. La parte rusa entregó a Ucrania mil cuerpos de militares ucranianos. Recibimos 31 héroes caídos nuestros", escribió Poddubni en su cuenta de Telegram, actuando como fuente oficiosa para informar del procedimiento.
Una tregua macabra en un intervalo de más de un mes
Este canje supone la reanudación de estos actos de carácter humanitario después de más de un mes sin que se produjeran. El intercambio anterior tuvo lugar el 18 de septiembre, y en esa ocasión las cifras también fueron desproporcionadas: Rusia entregó otros 1.000 cuerpos de ucranianos y recuperó 24 de los suyos.
A lo largo del conflicto, y particularmente desde los acuerdos alcanzados en Estambul a mediados de año, este tipo de operaciones se han llevado a cabo en varias ocasiones. En el conjunto de estos canjes, Rusia ha entregado a Ucrania alrededor de 10.000 cuerpos de sus soldados, mientras ha recibido aproximadamente 200, según las informaciones que han trascendido.
El frente, clave para entender la desproporción
La recurrente y marcada discrepancia en el número de cadáveres intercambiados ha sido explicada por analistas y expertos en la dinámica del conflicto. El avance lento pero constante de las tropas rusas en diferentes sectores del frente les otorga el control del terreno donde se libran los combates más encarnizados.
Este dominio del campo de batalla impide, en muchas ocasiones, que las fuerzas ucranianas puedan recuperar los cuerpos de sus camaradas caídos, los cuales quedan en poder del ejército ruso. Esta situación convierte a Moscú en la parte que acumula un mayor número de restos para futuros intercambios, transformando estas operaciones humanitarias en un reflejo más de la realidad táctica sobre el terreno.