El Ministerio de Sanidad ruso actualiza sus protocolos de detección de salud reproductiva y establece que si una mujer responde que no desea tener hijos, debe ser derivada a un psicólogo clínico. Los hombres, en cambio, no reciben la misma recomendación. La medida busca prevenir abortos y fomentar una "actitud positiva" hacia la maternidad.
MOSCÚ.- Las autoridades sanitarias rusas han dado un nuevo paso en su política pronatalista. El Ministerio de Sanidad actualizó esta semana sus recomendaciones para las pruebas de detección de salud reproductiva e introdujo un cambio significativo: las mujeres que manifiesten no querer tener hijos deberán ser remitidas a un psicólogo clínico. Los hombres, en cambio, quedan excluidos de esta indicación.
La medida, recogida por medios rusos como Kommersant y Gazeta.ru, modifica los cuestionarios que los pacientes deben rellenar durante los reconocimientos médicos voluntarios, que pueden realizarse una vez al año.
61 preguntas para ellas, 26 para ellos
El nuevo protocolo establece diferencias sustanciales entre los cuestionarios destinados a mujeres y a hombres. El femenino contiene 61 preguntas, de las cuales tres están centradas en la salud reproductiva. La última de ellas es: "¿Cuántos hijos le gustaría tener, incluidos los que ya nacieron?".
La instrucción es clara: si la mujer marca la opción "ninguno", "se recomienda que sea remitida a un psicólogo clínico". Según las autoridades sanitarias, el objetivo es prevenir los abortos y fomentar una "actitud positiva" hacia la maternidad.
El cuestionario para varones, por su parte, consta de 26 preguntas, con tres dedicadas a la salud reproductiva. Pero aquí la pregunta se formula de manera diferente: "¿Cuántos hijos le gustaría tener (teniendo en cuenta los que ya tiene), dadas sus circunstancias actuales?". Y, ante una respuesta negativa, no se sugiere ninguna derivación a psicología.
"Preocupación por las mujeres"
El jefe del Comité de Salud de la Duma Estatal, Serguéi Leónov, salió al paso de las críticas y defendió la iniciativa en declaraciones a Gazeta.ru. Según Leónov, se trata de "una manifestación de preocupación por las mujeres" que no debe percibirse negativamente.
"Una mujer tiene derecho a decidir cómo vivir su vida. Sin embargo, si por alguna razón no desea tener hijos, un psicólogo puede ayudarla a comprender los motivos. Quizás tenga dificultades en sus relaciones con el sexo opuesto o algún otro problema", argumentó el responsable político.
Rusia y la batalla por la natalidad
La medida se inscribe en un contexto más amplio de políticas destinadas a aumentar la natalidad en un país tradicionalmente despoblado, con vastas extensiones de terreno deshabitado y una demografía que las autoridades consideran preocupante.
A finales de 2025, la Justicia rusa impuso la primera multa por incitación al aborto a un hombre que alegó razones económicas para no querer ser padre de gemelos. Paralelamente, numerosas clínicas en todo el país han sufrido presiones de las autoridades regionales para que renuncien a sus licencias para practicar abortos.
En 2024, el Parlamento ruso aprobó una ley que prohíbe la propaganda de la ideología 'childfree', que busca reconocer el derecho de las mujeres a no tener hijos. Una legislación que, en la práctica, criminaliza el discurso a favor de la no maternidad.
La nueva recomendación sanitaria supone un paso más en esa dirección, instalando la idea de que la decisión de no tener hijos no es una opción vital legítima, sino un síntoma que requiere intervención psicológica. Al menos, para las mujeres.