El Kremlin asegura estar en "permanente contacto" con La Habana para buscar "variantes de ayuda" ante la situación humanitaria. Mientras, el Financial Times informa de que dos buques rusos con combustible se dirigen a la isla, lo que supondría el primer suministro energético en tres meses.
MOSCÚ.- La crisis energética que asfixia a Cuba ha puesto en movimiento a su aliado histórico. El Kremlin prometió este jueves que ayudará a la isla a superar la actual crisis humanitaria, aunque evitó confirmar los informes occidentales que apuntan al envío de dos petroleros con petróleo y combustible.
"Todo lo que puedo decir es que estamos en permanente contacto con las autoridades cubanas, con nuestros amigos cubanos", declaró Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa, durante su rueda de prensa telefónica diaria. Añadió que "efectivamente, estamos tratando con ellos las posibles variantes de ayuda a Cuba en la difícil situación en la que se encuentra".
Los petroleros que desafían el bloqueo
Según reveló el miércoles el diario Financial Times, Moscú habría enviado con destino a la isla caribeña el petrolero 'Sea Horse', con unas 27.000 toneladas de combustible, que llegará en los próximos días. Además, a principios de abril arribaría el 'Anatoli Kolodkin' con unos 725.000 barriles de crudo.
De confirmarse la llegada de estos buques, sería la primera vez en tres meses que Cuba recibe suministros energéticos desde el exterior. La última entrega de petróleo ruso a la isla se remonta a febrero de 2025, cuando Moscú suministró 100.000 toneladas de crudo al régimen castrista.
Peskov no quiso precisar si Rusia ha llegado a algún acuerdo con Estados Unidos para garantizar la seguridad de los barcos, en medio del embargo energético impuesto por la Casa Blanca a la isla. Las tensiones en la región han aumentado considerablemente en las últimas semanas, con la amenaza de Donald Trump de "tomar Cuba" y los rumores sobre contactos entre Washington y La Habana para una posible salida de Miguel Díaz-Canel del poder.
La "flota fantasma" en el punto de mira
El envío de combustible ruso a Cuba no está exento de riesgos. Varios buques pertenecientes a la conocida como "flota fantasma" rusa han sido apresados en alta mar por guardacostas occidentales en los últimos meses. El Kremlin, sin embargo, lleva tiempo insistiendo en que negocia con las autoridades cubanas la mejor forma de prestar asistencia.
Rusia condena la injerencia de EE.UU.
Paralelamente, el Ministerio de Exteriores ruso emitió un comunicado en el que condenó "los intentos de injerencia flagrante en los asuntos internos de un Estado soberano", así como "la intimidación y el uso de medidas restrictivas unilaterales ilegales" contra Cuba. Una declaración que se produce después de que The New York Times revelara que Washington ha planteado a La Habana la posibilidad de que Díaz-Canel abandone el poder.
Mientras Moscú evita confirmar los envíos, las autoridades cubanas siguen haciendo frente a una crisis energética que ha provocado el sexto apagón nacional en año y medio, con las termoeléctricas prácticamente paralizadas y la economía sumida en una parálisis que agrava el malestar social. La ayuda rusa, de concretarse, llegaría en un momento crítico para la isla, sumida en su peor crisis en décadas.