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Rusia intensifica su campaña de ataques estratégicos: 150 drones y misiles golpean infraestructura clave en Ucrania

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El Ejército ruso lanzó una nueva oleada de ataques coordinados contra la infraestructura energética, logística y militar de Ucrania durante la última jornada, empleando aviación táctica, drones de ataque, misiles y artillería en un esfuerzo por debilitar la capacidad operativa y la resistencia civil ucraniana.

La ofensiva multifrente: blancos estratégicos
Según el parte diario del Ministerio de Defensa ruso, los ataques se concentraron en:

  • Un aeródromo militar.
  • Almacenes de combustible del sistema energético.
  • La infraestructura de transporteutilizada por las Fuerzas Armadas de Ucrania.
  • 142 emplazamientos temporales de tropas ucranianas.

La magnitud del ataque: cifras que revelan una escalada
Las autoridades ucranias detallaron que la ofensiva incluyó aproximadamente:

  • 150 drones de ataque.
  • 11 misiles balísticos.

Consecuencias inmediatas: daños críticos y víctimas
Los proyectiles alcanzaron objetivos civiles y militares, con un impacto significativo:

  • Una persona fallecida en la ciudad portuaria de Odesa, donde un conducto de gas resultó dañado.
  • Una subestación eléctrica en la región de Volinia (noroccidente) fue alcanzada, dejando sin electricidad a 80,000 personas en la ciudad de Novovolinska.
  • Infraestructuras residenciales y energéticas en varias regiones sufrieron daños considerables.

Contexto estratégico: la campaña contra la energía
Estos bombardeos forman parte de una campaña intensiva y sostenida iniciada por Rusia a principios de año contra la red energética ucraniana. El objetivo estratégico es claro: provocar cortes prolongados de electricidad, agua y calefacción, debilitando la economía, la logística militar y la moral civil, mientras agrava el déficit de generación eléctrica del país.

Una guerra de desgaste que golpea a la población
Más allá del frente bélico, Rusia libra una guerra de infraestructuras destinada a someter a la población ucraniana mediante la privación sistemática de servicios básicos. Estos ataques, que combinan tecnología de drones con misiles de alta precisión, subrayan la vulnerabilidad crítica de las redes civilesen un conflicto prolongado y la urgente necesidad de Ucrania de reforzar sus defensas antiaéreas y su resiliencia energética.