El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió este jueves en el Vaticano con el papa León XIV y expresó su compromiso para «promover la paz», al tiempo que subrayó la «sólida relación» bilateral, ensombrecida en las últimas semanas por las críticas del presidente Donald Trump al pontífice.
En sus redes sociales, Rubio resumió la cita: «Me reuní con @pontifex para subrayar nuestro compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana». El encuentro entre el jefe de la diplomacia estadounidense y el primer papa estadounidense de la historia se produce después de varios ataques verbales de Trump hacia León XIV por su posición contraria a la guerra de Irán.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó que la reunión «da fe de la buena relación» entre Washington y el Vaticano. «El encuentro subraya la fuerte relación entre Estados Unidos y la Santa Sede y su compromiso común en la promoción de la paz y de la dignidad humana», afirmó en un comunicado, añadiendo que también abordaron «temas de interés común» para Occidente.
Rubio, católico, fue recibido a las puertas del Palacio Apostólico por el prefecto de la Casa Pontificia, el bosnio Peter Rajic, y conducido ante León XIV, quien le recibió con un «buenos días» y un apretón de manos. «Encantado de volverle a ver. Ha pasado casi un año», respondió Rubio, quien ya se había reunido con el pontífice el día después de la misa que marcó el inicio de su pontificado, el 19 de mayo de 2025, junto al vicepresidente JD Vance.
Las últimas semanas, la relación entre el Vaticano y EE. UU. se había tensado por los ataques de Trump al papa de Chicago después de que este calificara de «inaceptable» su amenaza de acabar con «toda una civilización» en la guerra contra Irán. Esta semana, cuando Rubio ya había anunciado su viaje, Trump acusó al papa de creer que «está bien que Irán tenga un arma nuclear». León XIV respondió que «la misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz» y pidió que quien desee criticarle «lo haga con la verdad».
Tras el encuentro con el pontífice, Rubio se reunió con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, para «dialogar sobre la cooperación mutua y algunos asuntos internacionales urgentes», según Pigott. Ambos «repasaron las iniciativas humanitarias en curso en el hemisferio occidental y los esfuerzos para lograr una paz duradera en Oriente Medio». La conversación, insistió el portavoz, reflejó «la sólida alianza entre Estados Unidos y la Santa Sede en la promoción de la libertad religiosa».
Rubio había explicado el martes que su intención con este viaje era abordar con el papa la distribución de ayuda humanitaria en Cuba, dado que el Vaticano ha sido durante años mediador entre Washington y La Habana. El secretario estadounidense también se reunirá mañana viernes con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien salió en defensa del papa y acabó siendo también criticada por Trump.