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República Dominicana toma las riendas del INCAP: Víctor Atallah asume la presidencia pro témpore con una agenda audaz

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Santo Domingo.– El país que ha logrado reducir la desnutrición crónica infantil y expandir sus programas de fortificación de alimentos asume ahora un liderazgo regional clave. Este miércoles, el ministro de Salud de República Dominicana, Víctor Atallah, recibió el mando de la Presidencia Pro Témpore del Consejo Directivo del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), un organismo que durante décadas ha sido el cerebro técnico detrás de las políticas alimentarias más exitosas de la región.

El acto, celebrado en Santo Domingo, contó con representantes de los siete países miembros —Guatemala, Belice, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Panamá y la propia República Dominicana— y marcó el relevo del ministro panameño Fernando Boyd Galindo, quien dejó el cargo tras un periodo de impulso estratégico.

“Es un gran honor asumir esta presidencia. El INCAP ha sido un pilar fundamental en la generación de conocimiento, la cooperación técnica y el fortalecimiento de las políticas públicas en nutrición en nuestra región”, declaró Atallah, quien prometió continuar con la agenda de su predecesor y profundizar los esfuerzos en seguridad alimentaria.

Los desafíos que no dan tregua: obesidad, micronutrientes y cooperación regional

Aunque América Central ha logrado avances notables —como la reducción de la desnutrición crónica infantil y la ampliación de la fortificación de alimentos—, los retos persisten. Atallah enumeró los frentes que dominarán su gestión de un año: el uso estratégico de la información, la toma de decisiones basada en evidencia, el fortalecimiento de la vigilancia nutricional y el cierre de brechas de micronutrientes.

“No obstante los progresos, persisten desafíos significativos que requieren continuar fortaleciendo la cooperación regional”, subrayó el ministro. En República Dominicana, señaló como logros recientes el impulso a programas de prevención de enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación, la promoción de la lactancia materna y la educación alimentaria en escuelas.

Un organismo con 75 años de historia, ahora con mirada dominicana

El INCAP, con sede en Guatemala, es un centro especializado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y una institución del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Durante más de siete décadas, ha sido el laboratorio regional de políticas nutricionales, desde la fortificación de harinas hasta las guías alimentarias. Su Consejo Directivo, integrado por los ministros de Salud de los siete países, es su máximo órgano de conducción.

La presidencia pro témpore que asume República Dominicana implica dar seguimiento a los acuerdos del Consejo, impulsar prioridades regionales y orientar a los Estados en la inclusión de políticas públicas que mejoren la salud de la población. “Nuestra región ha mostrado avances importantes, pero el trabajo conjunto entre países es la base para soluciones sostenibles”, afirmó el ministro saliente, Fernando Boyd, quien reconoció el respaldo dominicano en momentos clave, como la elección de la nueva dirección del INCAP.

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Un acto de alto nivel regional

La ceremonia reunió a autoridades de alto nivel: el ministro de Salud de Belice, Kevin Bernard; la viceministra de Guatemala, María del Rosario Orozco; la jefa de Nutrición de El Salvador, Jennifer Girón; los subsecretarios de Honduras, Ángel Midence y José Miguel Castillo; y el representante de Nicaragua, Enrique Beteta. También asistieron el secretario ejecutivo del SICA, José Renan, y la directora del INCAP, la dominicana María Altagracia Fulcar, junto a su equipo técnico.

Por la parte dominicana, acompañaron a Atallah Patricia Grullón (Programa de Nutrición), Rosanna Arias Tejeda (Planificación), Andelys de la Rosa (Enfermedades No Transmisibles) y Ana Rita Ferreira (Cooperación Internacional).

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Una presidencia con sabor a cambio

La asunción de Atallah no es un mero trámite diplomático. Es la oportunidad para que República Dominicana lidere una agenda que conecta la salud con la productividad, la pobreza con la nutrición, la cooperación regional con la soberanía alimentaria. En un mundo donde las crisis climáticas y las guerras amenazan las cadenas de suministro, el trabajo del INCAP cobra una relevancia inesperada.

El país que ha visto crecer sus índices de obesidad infantil mientras reduce la desnutrición, que ha implementado etiquetado frontal y lucha contra el hambre oculta, ahora tiene la palabra. “Estos esfuerzos reflejan el compromiso con el bienestar de la población y con los objetivos globales en nutrición”, concluyó Atallah. El reloj empieza a correr. Y la región espera que, bajo el liderazgo dominicano, el INCAP no solo mantenga su tradición de excelencia técnica, sino que se atreva a innovar. El hambre no descansa, y las políticas nutricionales tampoco deberían hacerlo.