La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, ha pedido disculpas públicamente después de que documentos desclasificados confirmaran que pernoctó cuatro noches en la residencia de Jeffrey Epstein en Palm Beach, propiedad donde el financiero estadounidense cometió abusos sexuales a menores. A través de un comunicado, la princesa reconoció su “escaso juicio” y afirmó: “Debo asumir responsabilidad por no investigar mejor el trasfondo de Epstein”.
Detalles y contradicciones
Los correos electrónicos revelados muestran que Epstein invitó a Mette-Marit a su isla privada, aunque la casa real noruega asegura que la princesa nunca viajó allí. Además, se evidenció que ambos mantuvieron contacto hasta 2014, contradiciendo versiones anteriores que señalaban 2013 como el último año de comunicación.
Contexto y reacciones previas
Esta es la segunda vez que la princesa se disculpa por su relación con Epstein, tras un primer reconocimiento en 2019. En su declaración, expresó “profunda empatía y solidaridad con las víctimas” y su vergüenza por haber mantenido vínculos con el financiero, quien fue condenado por tráfico sexual de menores y se suicidó en prisión en 2019.