El presidente del Gobierno español sale al paso de las informaciones publicadas por el digital 'Libertad Digital' que aseguraban que estaba siendo tratado en un hospital de Madrid. "No padezco ninguna enfermedad cardiovascular", afirma en redes sociales, y acusa a la derecha y la ultraderecha de difundir mentiras.
Madrid — El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha roto su silencio para desmentir de forma tajante los rumores sobre su estado de salud. A través de su cuenta en la red social X, el jefe del Ejecutivo calificó de "bulo" las informaciones publicadas por el medio digital Libertad Digital, que aseguraban que estaba siendo tratado por una enfermedad cardiovascular en el hospital Ramón y Cajal de Madrid.
"No padezco ninguna enfermedad cardiovascular, pero si fuese así, no habría ningún problema. Hay millones de personas que las padecen y llevan una vida normal gracias a los servicios públicos que ustedes desmantelan", escribió Sánchez, en un mensaje dirigido a los sectores conservadores y de ultraderecha.
"La máquina del fango"
El presidente aprovechó su intervención para denunciar lo que considera una estrategia recurrente de desinformación. "La máquina del fango funciona siempre igual: lanzan el bulo desde un pseudomedio, sus diputados lo amplifican y sus tertulianos enfangan la conversación pública", afirmó.
Sánchez también vinculó estos rumores con la estrategia de oposición de la derecha: "Si su única forma de hacer oposición es la mentira, es que lo estamos haciendo realmente bien. Queda Gobierno para rato", sentenció.
Respaldo oficial
Fuentes del Gobierno ya habían desmentido la información a los medios tras su publicación, pero la respuesta directa del presidente busca cortar de raíz cualquier especulación. En su mensaje, Sánchez subrayó que la derecha y la ultraderecha llevan anunciando el fin de su gobierno "desde el primer día", y que ahora lo hacen "difundiendo bulos sobre su salud".
El episodio refleja la creciente polarización de la política española y el uso de la desinformación como arma de confrontación. Mientras tanto, el presidente cierra la puerta a cualquier especulación sobre su estado físico y reafirma su continuidad al frente del Ejecutivo.