A medida que avanzan las investigaciones sobre las denuncias por acoso y agresión sexual presentadas contra Julio Iglesias, nuevos detalles apuntan a la posible existencia de cómplices en las propiedades del artista en República Dominicana y Bahamas, al tiempo que se desvincula a su esposa, Miranda Rijnsburger, de los presuntos delitos.
Según declaraciones de Ana Requena, periodista de elDiario.es —medio que destapó el caso junto a Univisión—, la exmodelo neerlandesa pasaba la mayor parte del tiempo en la residencia de la familia en Miami. “Cuando llegaba a las otras casas, las mujeres no eran molestadas. Solo eran llamadas cuando no estaba Miranda”, explicó Requena. Una de las exempleadas relató que únicamente podía descansar cuando Rijnsburger estaba presente en Punta Cana o cuando “estaba invitada alguna otra señorita”.
Sin embargo, la periodista señaló que dos supervisoras de las llamadas “mansiones del terror” habrían actuado como presuntas colaboradoras del cantante. “Las denunciantes las identifican como cómplices de Iglesias para que se produzcan estos encuentros no consentidos”, afirmó. Estas mujeres estaban a cargo de la administración diaria y de transmitir las instrucciones al personal doméstico.
Hasta el momento, Miranda Rijnsburger no se ha pronunciado sobre las acusaciones. Reside en Indian Creek, Miami, junto a sus hijos, y aunque públicamente felicitó al artista por su 80.º cumpleaños en 2023 —llamándolo “un hombre increíble”—, mantiene actualmente una vida separada de Iglesias.
Reacciones contradictorias en el entorno del artista
Mientras tanto, circulan versiones opuestas sobre el estado anímico del cantante. La periodista Paloma García-Pelayo afirmó que Iglesias está “preocupado” por el daño internacional a su imagen y que “tiene a sus abogados a por todas”. En contraste, la colaboradora Leticia Requejo indicó que el artista no está “nada preocupado”, aunque su entorno habría reconocido que la noticia lo dejó en shock.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ya anunció que tomará declaración a las dos denunciantes, quienes alegan abusos sexuales y laborales durante su empleo en las residencias del artista. El caso continúa en fase de investigación, sin fecha aún para la declaración de las afectadas.