Más de 100,000 personas se unieron este sábado en Londres a una multitudinaria manifestación encabezada por el activista de extrema derecha Tommy Robinson, bajo el lema “Unir el Reino”, para protestar contra el aumento de la inmigración ilegal en el Reino Unido.
La marcha partió desde el sur de la capital británica y avanzó hasta la zona gubernamental, donde se instaló un gran escenario con pantallas gigantes. Entre banderas británicas y de la cruz de San Jorge, los manifestantes coreaban consignas como “Detener las pateras” y “Devolverlos a casa”.
En su cuenta de X, Robinson proclamó que “la revolución ha comenzado” y calificó la protesta como “la más grande en la historia británica”. Varios asistentes también rindieron homenaje al activista estadounidense Charlie Kirk, asesinado esta semana en Utah, portando cruces con su nombre.
Contramarcha en defensa de refugiados
En paralelo, un grupo menor se congregó en la plaza de Russell con pancartas que decían “Mujeres contra la extrema derecha” y “Refugiados bienvenidos”. Posteriormente, avanzaron hacia Trafalgar Square en una marcha contra el fascismo organizada por el movimiento “Stand Up To Racism” (Ponerse de pie ante el racismo).
Amplio despliegue policial
Para evitar choques entre ambos grupos, la Policía Metropolitana de Londres desplegó 1,600 agentes, con refuerzos de Leicestershire, Nottinghamshire y Devon & Cornwall. Además, se instalaron barreras de seguridad en el centro de la ciudad para mantener separadas las marchas.
Invitados internacionales
Entre los oradores previstos en el acto de Robinson figuraban los políticos de extrema derecha Éric Zemmour, de Francia, y Petr Bystron, del partido alemán AfD.
La jornada dejó en evidencia la creciente polarización en el Reino Unido en torno a la inmigración y el auge de movimientos de ultraderecha en Europa.