El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció un cambio drástico en la estrategia antidroga del país, con medidas centradas en penalizar económicamente a los consumidores y perseguir internacionalmente los activos de los cabecillas de los carteles, especialmente en respuesta a la grave situación en la ciudad de Marsella.
Nueva Estrategia: Del Consumidor al Cabecilla
Macron desglosó un plan de acción que ataca el problema desde ambos extremos de la cadena:
- Multas a consumidores: Propone aumentar la multa por consumo de estupefacientes de 200 a 500 euros, con una persecución más estricta de los impagos. Argumentó que "atacar a la cartera" de quienes compran droga es clave para secar la demanda que financia el narcotráfico.
- Confiscación internacional de activos: Buscará "la cooperación" de países terceros (como los Emiratos Árabes Unidos, destino común de los capos) para confiscar los bienes de los cabecillas refugiados en el extranjero. Citó como ejemplo exitoso la reciente incautación de 82 apartamentos en Dubai gracias a la cooperación con las autoridades emiratíes.
Contexto de Urgencia: La Crisis en Marsella
El anuncio se realizó en Marsella, epicentro de la violencia del narcotráfico en Francia:
- Violencia extrema: La ciudad es uno de los puntos con mayor tráfico de drogas y narcocrímenes de Europa. En 2023, una guerra entre bandas dejó 49 muertos solo en esta región.
- Caso emblemático: La visita de Macron se produjo semanas después del asesinato de Mehdi Kessaci (20 años), presuntamente para intimidar a su hermano, un político ecologista y activista antidroga. Macron visitó su tumba durante su desplazamiento.
- Crítica social: El presidente lanzó una crítica directa: "Estoy harto de que haya gente que llore en unos barrios y que en otros barrios compren droga porque la ven como algo festivo", señalando la disparidad entre las víctimas de la violencia y los consumidores de zonas más acomodadas.
Ampliación del Alcance de la Lucha
Macron también señaló que el combate se extenderá a nuevos frentes:
- Redes sociales: Denunció que se han convertido en "un lugar de tráfico de droga", por lo que se acentuará su persecución en ese ámbito.
- Cooperación reforzada: La estrategia depende críticamente de consolidar alianzas internacionales, como la ya establecida con los EAU, para rastrear y decomisar activos en el exterior.
En resumen, la nueva estrategia francesa combina un castigo económico directo al consumo doméstico con una persecución financiera transnacional a los líderes del crimen organizado, intentando abordar el problema desde la demanda y la oferta en un contexto de violencia creciente.