Farándula Trending

La UNESCO alerta por el patrimonio en riesgo en Irán

IMG 1271

La agencia cultural de la ONU recuerda a las partes en conflicto que los bienes culturales están protegidos por el derecho internacional, después de que restos de un ataque aéreo afectaran ventanas, puertas y espejos del emblemático palacio iraní, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial.

París/Teherán — La guerra no solo destruye vidas, también borra la historia. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) expresó este martes su profunda preocupación por el impacto de la escalada bélica en Oriente Medio sobre el patrimonio cultural, después de que el Palacio de Golestan, en el corazón de Teherán, resultara dañado por los bombardeos.

Según informó la agencia de noticias iraní Mehr, el lunes el palacio se vio afectado por escombros y ondas expansivas procedentes de un ataque aéreo en la cercana plaza Arg. Las ventanas, puertas y espejos de este conjunto histórico, uno de los más antiguos de la capital, sufrieron daños considerables.

Un tesoro en el centro de Teherán

El Palacio de Golestan se encuentra "en el corazón del centro histórico de Teherán", según describe la UNESCO en su página web. Se trata de un complejo amurallado que fue elegido como sede del Gobierno por la dinastía Qayar, que llegó al poder en 1779 y convirtió la ciudad en la capital del país.

Construido en torno a un jardín con estanques y zonas ajardinadas, el palacio adquirió sus rasgos ornamentales más característicos durante el siglo XIX. En la actualidad, está compuesto por ocho estructuras palaciegas que funcionan principalmente como museos, rodeadas por un muro exterior perforado por puertas.

El lugar tiene una carga simbólica e histórica inmensa: fue escenario de la coronación de los sah de Irán, incluyendo la ceremonia de 1967 en la que la emperatriz Farah Pahlavi participó junto a su esposo, Mohammad Reza Pahlavi.

La UNESCO recuerda la ley

Ante los daños, la UNESCO emitió un comunicado en el que recuerda que "los bienes culturales están protegidos por el derecho internacional". La organización subraya que ha comunicado a todas las partes implicadas "las coordenadas geográficas de los sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, así como las de aquellos de importancia nacional, para evitar cualquier daño potencial".

La protección de estos bienes se ampara en dos instrumentos fundamentales: la Convención de La Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado —incluyendo su mecanismo de protección reforzada— y la Convención de 1972 sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural.

El patrimonio, víctima silenciosa de la guerra

Mientras los misiles siguen cayendo sobre Teherán y las víctimas mortales superan ya las 787, según el último recuento de la Media Luna Roja iraní, el patrimonio cultural se convierte en una víctima silenciosa pero irreparable. El Palacio de Golestan, testigo de siglos de historia persa, se suma así a la larga lista de monumentos dañados por conflictos bélicos en todo el mundo.

La UNESCO no ha atribuido la responsabilidad del ataque, pero su llamamiento es claro: la historia no puede ser un daño colateral.