Trump fija un plazo de 10 a 15 días mientras despliega su mayor fuerza militar en Oriente Medio desde 2003. Irán confía en poder hundir portaaviones y resistir, pero los expertos creen que sobreestima su capacidad. La ONU y países del Golfo intentan evitar una conflagración
Washington/Teherán. – La posibilidad de un conflicto armado entre Estados Unidos e Irán es hoy más alta que la de un acuerdo nuclear, según alertan analistas internacionales. La razón: un "error de cálculo" de la República Islámica, que no ha ofrecido "concesiones sin precedentes" en las negociaciones y "sobreestima su fuerza" frente a la maquinaria militar estadounidense.
El ultimátum de Trump: 10 a 15 días
El presidente Donald Trump ha dado a Irán un plazo de entre 10 y 15 días para alcanzar un acuerdo, después de dos rondas de conversaciones indirectas en Mascate y Ginebra (6 y 17 de febrero), mediadas por Omán. Trump ha confirmado que estudia la opción de un ataque limitado, mientras Teherán asegura estar preparado para cualquier escenario y promete presentar su contrapropuesta en los próximos días.
El núcleo del desacuerdo: misiles, enriquecimiento y poder regional
La propuesta iraní se centrará previsiblemente en limitar el programa nuclear, pero sin aceptar el enriquecimiento cero, y dejará fuera de la mesa dos puntos clave para Washington:
- La limitación del programa de misiles balísticos.
- El apoyo de Irán a grupos regionalescomo Hezbolá y Hamás.
Estados Unidos considera que cualquier acuerdo debe abarcar estos aspectos. Irán, por el contrario, los considera innegociables y parte de su capacidad defensiva y de proyección regional.
El análisis: "Irán no ha tomado las negociaciones con seriedad"
Ali Vaez, director del Proyecto de Irán del International Crisis Group, es tajante:
"La República Islámica está cometiendo un error de cálculo, creyendo que Estados Unidos no busca realmente un acuerdo y que las negociaciones son una táctica para allanar el camino hacia la guerra. Por eso, Irán no ha ofrecido concesiones sin precedentes" .
Vaez añade que Teherán sobreestima su fuerza, pensando que si mete a EE.UU. en una guerra total, Trump retrocedería por no querer un conflicto largo y costoso en Oriente Medio.
La visión desde Irán: "No estamos indefensos"
El analista político Mashalá Shamsolwaezin coincide en que Washington no busca realmente un acuerdo, pero advierte del poder de disuasión iraní:
"Irán no está indefenso y podría confrontar seriamente a EE.UU., incluyendo capacidades para hundir buques" .
Estas palabras reflejan la postura del líder supremo, Alí Jameneí, quien restó importancia al despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo y amenazó:
"Un portaaviones es peligroso, pero más peligroso es el arma que puede enviarlo al fondo del mar" .
Vaez considera esta declaración otro "error de cálculo", que ignora la capacidad de respuesta masiva de EE.UU.
El dilema interno de Irán: no perder a los leales
El analista de Crisis Group apunta también a un factor interno: el régimen clerical teme perder a sus partidarios más fieles si cede en sus líneas rojas ideológicas. Ceder en materia nuclear o de misiles sería visto como una traición a los principios de la revolución, y podría acelerar un desgaste interno que Teherán no está dispuesto a asumir.
"No están dispuestos ni siquiera a gestos simbólicos que podrían prolongar la duración del sistema político" , señala Vaez, en alusión a los temores de un cambio de régimen impulsado por EE.UU., algo que Trump ha calificado como "lo mejor que podría pasar" .
El escenario militar: el mayor despliegue desde 2003
Estados Unidos ha desplegado en Oriente Medio su mayor fuerza militar desde la invasión de Irak en 2003:
- Al menos 12 buques de guerra, incluido el portaaviones USS Abraham Lincoln.
- Un segundo grupo de ataque liderado por el USS Gerald R. Ford se dirige a la zona.
- Sistemas antimisiles y decenas de aeronaves de combate.
Irán ha respondido con maniobras en el mar de Omán y el estrecho de Ormuz, incluyendo ejercicios conjuntos con Rusia y cierres parciales del estratégico paso por donde circula el 20% del petróleo mundial.
La comunidad internacional, en vilo
Países como Catar, Omán, Arabia Saudí y Turquía intensifican sus gestiones diplomáticas para evitar una guerra. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado a ambas partes a mantener canales de diálogo y continuar con la diplomacia.
Conclusión: el péndulo se inclina hacia la guerra
Las próximas dos semanas serán críticas. Irán presentará su propuesta, y Trump decidirá si es suficiente para detener la maquinaria militar que ya está en posición. Los analistas coinciden en que la brecha es profunda y la desconfianza, máxima. Mientras los diplomáticos se afanan en los salones, los misiles esperan en sus silos. Y el estrecho de Ormuz, esa angosta lengua de agua por donde fluye la energía del mundo, se ha convertido en el espejo donde se refleja el abismo.