La directora general adjunta de la FAO, Beth Bechdol, alertó que la situación global de seguridad alimentaria “no es positiva”, con más de 800 millones de personas que padecen hambre y unos 290 millones en riesgo de alcanzar niveles graves de inseguridad alimentaria durante 2026. Los contextos de conflicto y los fenómenos climáticos extremos agravan la crisis en las regiones más vulnerables.
América Latina muestra avances, aunque persisten desafíos
La región presenta señales alentadoras, destacándose la iniciativa de “hambre cero” en República Dominicana, donde la subalimentación se redujo del 21,3 % (2004-2006) al 3,6 % (2022-2024). No obstante, la inseguridad alimentaria grave aún afecta al 17,9 % de la población.
Gaza: leve mejoría tras la destrucción agrícola
Tras más de tres meses de alto al fuego, ha mejorado el acceso a alimentos y ayuda en Gaza, aunque la base agrícola –destruida en un 87 % durante la guerra– requiere una reconstrucción integral. La FAO trabaja en planes para rehabilitar infraestructuras, reponer ganado y apoyar a agricultores y pescadores locales.
Reducción de fondos y cambio de estrategia
Bechdol señaló que los presupuestos de donantes tradicionales están disminuyendo, lo que obliga a la organización a priorizar asistencia agrícola de emergencia —como semillas, vacunas y piensos— para que las comunidades vulnerables puedan mantener su autonomía alimentaria.