El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, recibe en Jerusalén a su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, y reitera que el Estado hebreo seguirá defendiéndose "a sí misma y a sus ciudadanos". Francia había propuesto una iniciativa de paz que incluía un posible reconocimiento libanés de Israel.
JERUSALÉN.- La guerra en Líbano no da tregua. Y pese a los esfuerzos diplomáticos de Francia por abrir una vía de diálogo, Israel deja claro que no piensa detenerse. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, se reunió este viernes en Jerusalén con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, y le aseguró que el Estado hebreo continuará con su ofensiva en el país vecino, haciendo caso omiso a los llamados a una nueva tregua.
"Le presenté el alcance de los ataques contra Israel desde territorio libanés desde el 2 de marzo, incluyendo zonas al sur del río Litani. Israel seguirá defendiéndose a sí misma y a sus ciudadanos", sintetizó Saar en una publicación en X, donde abordó los aspectos que subrayó ante el representante diplomático francés.
La propuesta francesa que no logró avanzar
Francia instó ya hace diez días a Israel a que se abstuviera de cualquier intervención terrestre a gran escala en el sur de Líbano. Jerusalén hizo caso omiso. Actualmente, las tropas israelíes ocupan posiciones en la parte austral del país de los cedros, han provocado cerca de un millar de muertos y han desplazado de manera forzosa a más de un millón de personas en una nación que no llega a los seis millones de habitantes.
Más recientemente, medios como Axios informaron de que Líbano había aceptado una propuesta francesa como base para conversaciones de paz con Israel. La iniciativa, según esas informaciones, buscaba poner fin a la guerra actual, asegurar la retirada israelí del sur de Líbano y abrir un camino hacia un reconocimiento libanés sin precedentes de Israel, en conversaciones que se prolongarían durante un mes.
Sin embargo, Saar no concretó si en el encuentro con Barrot se avanzó en algún punto hacia esa tregua. "Escuché sus impresiones sobre su visita al Líbano y hablamos largo y tendido sobre la guerra contra Irán, Hizbulá y otros temas", señaló el canciller israelí, sin mencionar avances concretos.
La tesis israelí: Líbano no controla a Hizbulá
En su comunicado, Saar repitió la tesis que el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu ha utilizado durante el último año: que "el gobierno y el ejército libaneses se habían jactado hace apenas dos meses y medio de haber logrado el 'control operativo'" sobre Hizbulá, pero sin éxito sobre el terreno.
"Lamentablemente, el gobierno libanés y su ejército no están tomando ninguna medida significativa contra Hizbulá, ni militarmente ni en otros aspectos", añadió Saar, justificando así las casi diarias violaciones del alto el fuego que Israel rubricó con Líbano el 27 de noviembre de 2024, antes de que la milicia chií entrara en el actual conflicto en apoyo de Irán.
Una guerra que se expande
La ofensiva terrestre israelí en el sur de Líbano se inscribe en el marco más amplio de la guerra que Israel y Estados Unidos iniciaron contra Irán el pasado 28 de febrero, rompiendo abruptamente las negociaciones entre Washington y Teherán. Las tropas israelíes operan actualmente en las proximidades del río Litani, atacando supuestas posiciones de Hizbulá y sus presuntas vías de abastecimiento.
Mientras tanto, la población libanesa teme no poder regresar a sus hogares. Israel ha pospuesto sine die el regreso de los desplazados, en un conflicto que no muestra señales de agotarse y que mantiene en vilo a toda la región. La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo los esfuerzos diplomáticos, como el impulsado por Francia, chocan una y otra vez con la realidad del terreno.