La Guardia Revolucionaria Islámica insta a la población de los países del Golfo a informar sobre la ubicación de tropas estadounidenses en hoteles y lugares privados, asegurando que "están obligados a identificar sus posiciones y atacarlos". El nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, advierte a los vecinos que cierren las bases "lo antes posible" porque serán "inevitablemente" blanco de ataques.
Teherán — La guerra psicológica y de inteligencia se intensifica en Oriente Medio. La agencia de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán lanzó este viernes un llamamiento directo a los ciudadanos de los países árabes para que colaboren proporcionando información sobre los soldados estadounidenses desplegados en la región.
En un comunicado recogido por la agencia Tasnim, la IRGC detalla que busca localizar a unos 11.000 efectivos "dispersos" en hoteles y lugares privados en diversas regiones de la zona. "Los estadounidenses quieren usar a nuestros hermanos árabes como escudos humanos. Estamos obligados a identificar las posiciones de los americanos y atacarlos", precisa la nota.
No alojen a militares, aléjense y reporten
La inteligencia iraní insta a los ciudadanos árabes a no alojar a militares estadounidenses en hoteles, a alejarse de los lugares donde se encuentren y a reportar con precisión "sus escondites". Un llamamiento que eleva la tensión en unos países que, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin o Catar, albergan bases e intereses de Washington.
Irán ha insistido en repetidas ocasiones en que sus ataques contra objetivos en esos países van dirigidos exclusivamente contra blancos y bases estadounidenses, no contra las naciones que los acogen. Una distinción que, sobre el terreno, resulta cada vez más difícil de sostener.
La advertencia de Jameneí
El llamamiento se produce un día después de que el nuevo líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jameneí, emitiera su primer mensaje a los países vecinos. En él, les advirtió que cierren las bases estadounidenses "lo antes posible" y les amenazó con que esos objetivos serán "inevitablemente" atacados.
El mensaje, que marca la línea de la nueva etapa del régimen iraní, no deja espacio a la ambigüedad: quienes alberguen tropas de EE.UU. en su territorio se exponen a represalias.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo la guerra se expande más allá de las fronteras de Irán y cómo la población civil de los países del Golfo es llamada a convertirse en informante o, en el peor de los casos, en escudo humano. El conflicto entra en una nueva fase, y las reglas del juego cambian cada día.