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Irán desmiente a Trump: “No hemos pedido un alto el fuego”

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La guerra de declaraciones entre Washington y Teherán alcanzó este miércoles un nuevo nivel de tensión dialéctica. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguraba en su red Truth que el “nuevo presidente del régimen iraní” había solicitado un alto el fuego, Irán respondió con una negativa categórica, calificando el anuncio como “falso e infundado”.

La embajada iraní en España fue la primera en salir al paso. En una publicación en X, la sede diplomática aseguró que Irán niega “oficialmente” haber solicitado un alto el fuego y adjuntó una captura de pantalla del mensaje de Trump, en un gesto que combinó desmentido y escarnio. Horas después, el portavoz del Ministerio de Exteriores de la república islámica, Esmaeil Baqaei, reiteró el rechazo: “Las afirmaciones del presidente de Estados Unidos son falsas e infundadas”, afirmó a la agencia iraní Mehr.

Trump: “Me lo han pedido, pero el estrecho debe abrirse”

El mandatario estadounidense había escrito en su red social: “El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir a los Estados Unidos de América un alto el fuego”. Y añadió que consideraría la petición “cuando el Estrecho de Ormuz esté abierto, sea libre y claro”.

Pero lejos de dejar espacio para la diplomacia, Trump acompañó su mensaje con una de sus amenazas más contundentes: “Hasta entonces, vamos a arrasar Irán hasta hacerlo desaparecer o, como se suele decir, devolverlo a la Edad de Piedra”.

Una guerra en el límite de las palabras

El cruce se produce en un momento crítico del conflicto. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero, ha escalado hasta convertir al estrecho de Ormuz en un campo de batalla marítimo y geopolítico. Irán bloqueó la vía en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes, estrangulando una de las rutas energéticas más vitales del planeta.

Trump había intentado liderar una coalición militar para reabrir el estrecho, pero ante la falta de respaldo contundente de sus aliados, este martes cambió el discurso: “Lo que pasa en el estrecho no será asunto nuestro”, declaró, sugiriendo que países como China, Francia u otras naciones interesadas deberán asumir la seguridad de la zona.

Un discurso presidencial en el horizonte

En medio de este clima de máxima tensión, Trump tiene previsto ofrecer este miércoles a las 21:00 horas (01:00 GMT del jueves) un “importante” discurso a la nación para informar sobre el desarrollo de la guerra. El mensaje llega después de que el martes asegurara que Estados Unidos prevé “retirarse” de Irán en “dos o tres semanas”, al considerar que los objetivos del conflicto —entre ellos, impedir que Irán obtenga un arma nuclear— están cerca de cumplirse.

La Casa Blanca no ha ofrecido detalles sobre el contenido del discurso, pero analistas anticipan que podría marcar un punto de inflexión en la retórica oficial sobre el final de la operación militar.

La guerra de la narrativa

Más allá de los misiles y los despliegues navales, la guerra entre Irán y Estados Unidos se libra también en el terreno de las percepciones. La afirmación de Trump sobre una supuesta petición iraní de alto el fuego —rotundamente desmentida por Teherán— busca probablemente proyectar una imagen de superioridad y de victoria inminente. La negativa iraní, por su parte, pretende mantener la coherencia de un discurso que ha insistido en que no habrá negociación bajo amenaza.

Mientras tanto, el estrecho de Ormuz permanece bloqueado, los precios del petróleo se mantienen en niveles récord y la comunidad internacional observa con creciente inquietud cómo dos potencias atómicas —una declarada, otra en el umbral— se enredan en una espiral de declaraciones que, en cualquier momento, podría traducirse en una escalada militar impredecible.

Trump dice que Irán pidió la paz. Irán dice que es mentira. En medio, el mundo espera, dividido entre quienes creen que el fin de la guerra está cerca y quienes temen que, en realidad, apenas haya comenzado.