Irán declaró este domingo que considera organizaciones terroristas a los ejércitos de los países de la Unión Europea, una medida recíproca tras la decisión del bloque comunitario de incluir al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en su lista de organizaciones terroristas. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, anunció la aplicación del artículo séptimo de la Ley de Medidas Recíprocas de 2019, que autoriza esta respuesta contra cualquier nación que designe como terrorista a la Guardia Revolucionaria.
La decisión europea, acordada el jueves por los ministros de Exteriores de la UE, se adoptó en respuesta a la violenta represión de las protestas en Irán, donde según organizaciones humanitarias han fallecido al menos 6.713 personas –incluyendo 137 niños– y se han registrado más de 49.000 detenciones. Las autoridades iraníes reconocen 3.117 muertes.
Qalibaf, quien vistió uniforme de la Guardia durante la sesión parlamentaria, advirtió que “las consecuencias recaen sobre la Unión Europea” y encomendó a la Comisión de Seguridad Nacional declarar también terroristas a los agregados militares europeos en Teherán. Esta escalada retórica refleja la creciente tensión entre Irán y Occidente en un contexto de crisis interna y aislamiento internacional.