El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, ha condicionado este sábado la reapertura del estrecho de Ormuz a que Estados Unidos compense las violaciones del memorando de entendimiento firmado en junio, en medio de un escenario donde Teherán y Omán avanzan en las negociaciones para establecer una nueva ruta de navegación en el estratégico paso marítimo.
"La reapertura del estrecho de Ormuz está sujeta a otras condiciones, entre ellas que Estados Unidos compense las violaciones del memorando de Islamabad", afirmó Araqchí, quien precisó que esta demanda es independiente de las conversaciones con Omán sobre el mecanismo jurídico y la gestión del paso. "Estamos muy cerca de alcanzar un acuerdo", aseguró el jefe de la diplomacia iraní.
Araqchí explicó que la ruta de navegación utilizada anteriormente, conocida como sistema de separación del tráfico marítimo (TSS), ya no es aceptable para Irán, por lo que Teherán y Mascate trabajan en el establecimiento de un nuevo sistema de rutas, que presenta importantes "dificultades técnicas y jurídicas". Ante estas complejidades, ambos países negocian inicialmente una ruta provisional, que servirá de base para una definitiva.
En las últimas semanas, Teherán ha acusado a Washington de violar el memorando de entendimiento del 17 de junio debido a los ataques estadounidenses de julio contra territorio iraní y al restablecimiento del bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes, en respuesta al cierre del paso por parte de la República Islámica. Este sábado, el portavoz de la Guardia Revolucionaria, general Hosein Mohebí, reiteró que la reapertura del estrecho dependerá de que EE.UU. acepte plenamente las condiciones de Teherán y deje de interferir en las negociaciones regionales.
El miércoles, las autoridades iraníes informaron de que el eventual acuerdo con Omán sobre las características geográficas de la nueva ruta se encuentra en la fase final de elaboración de una declaración conjunta. La nueva ruta temporal discurrirá parcialmente por aguas territoriales iraníes y omaníes, y permitirá el tránsito de buques comerciales bajo un nuevo esquema de gestión, en sustitución de las rutas provisionales establecidas hasta ahora.