El presidente iraní Masoud Pezeshkian anunció este domingo que Irán reconstruirá sus instalaciones nucleares "con mayor vigor", respondiendo así a las recientes advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con nuevos ataques si Teherán reanuda actividades nucleares.
Declaraciones en conflicto
- Postura iraní: Pezeshkian, durante una visita a la Organización de Energía Atómica de Irán, aseguró que el programa nuclear tiene "fines puramente civiles" para "resolver problemas de la gente, tratar enfermedades y la salud de la sociedad"
- Postura estadounidense: Trump afirmó que los bombardeos previos a instalaciones nucleares iraníes (junio 2025) fueron necesarios y advirtió que repetiría los ataques si Irán reactiva su programa nuclear
Reacciones y contexto diplomático
El líder supremo iraní, Ali Jamenei, reapareció tras un mes de ausencia pública para calificar las declaraciones de Trump como "falsas e intimidatorias", cuestionando el derecho de EE.UU. a interferir en el programa nuclear iraní.
Mientras tanto:
- Fatemeh Mohajrani, portavoz del gobierno iraní, confirmó la recepción de mensajes estadounidenses sobre posibles negociaciones
- Persisten rumores sobre una reanudación de conversaciones bilaterales
Situación actual del programa nuclear
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA):
- Director Rafael Grossi: "Teherán no parece estar enriqueciendo uranio activamente"
- Se han observado "nuevos movimientos" en instalaciones nucleares iraníes
- Irán mantiene "material nuclear enriquecido al 60%" bajo supervisión limitada
Nueva estrategia de construcción
Análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) revela que:
- Las instalaciones de Fardu, Natanz e Isfahan permanecen inactivas tras los ataques
- Irán ha acelerado la construcción de una nueva instalación dentro de la montaña "Kolang Gazzla", a 1.6 km al sur de Natanz
- Imágenes satelitales (junio-septiembre 2025) muestran un muro de seguridad y significativa actividad constructiva
La situación refleja una escalada calculada, donde Irán busca mantener su capacidad nuclear mientras evita provocar una respuesta militar directa, en un contexto de frágiles perspectivas de diálogo y creciente tensión regional.