Más de 2.000 efectivos del Ejército, la Fuerza Naval y Aérea custodian desde este sábado el Parlamento de Honduras, en un despliegue sin precedentes previo a la instalación este domingo de la nueva legislatura 2026-2030. La medida responde a las crecientes tensiones políticas tras las elecciones del 30 de noviembre, cuyo resultado aún no reconoce el oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre).
Contexto de crisis electoral y ataque a diputada
El Partido Libre denuncia fraude e injerencia de Estados Unidos en los comicios, que dieron la victoria al candidato opositor Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional. La polarización aumentó tras el ataque con un artefacto explosivo el 8 de enero contra la diputada opositora Gladis Aurora López, quien resultó herida.
Preparativos bajo máxima seguridad
Mientras unidades militares y policiales controlan accesos y perimetran el edificio legislativo, personal de mantenimiento ultima los preparativos para la sesión de este domingo. El mismo recinto albergará el martes 27 la investidura presidencial de Asfura, que se realizará sin invitados internacionales por motivos de “austeridad”.
La junta directiva del Legislativo ya fue elegida bajo este mismo dispositivo de seguridad, y estará presidida por el Partido Nacional, reflejando el cambio político en un ambiente de alta confrontación.