Los duques de Sussex, el príncipe Enrique y Meghan Markle, han aterrizado este miércoles en el Reino Unido para instalarse temporalmente en el país junto a sus dos hijos, los príncipes Archie y Lilibet, seis años después de su controvertida salida de la Casa Real británica. Así lo revela el diario The Telegraph, que confirma que la pareja llegó en avión privado al aeropuerto de Birmingham, en el centro de Inglaterra, al mediodía.
El regreso, que había sido adelantado por los medios la semana pasada, supone un giro significativo en la relación de los duques con el territorio británico. Según la información, los hijos de la pareja ya han sido matriculados en un colegio local, un paso que apunta a una estancia prolongada y a un intento de reconstruir puentes con su entorno, después de años de distanciamiento geográfico y emocional desde que abandonaron sus deberes reales en 2020. El aeropuerto de Birmingham, lejos del foco mediático de Londres, fue el punto de entrada elegido para esta discreta pero simbólica vuelta a casa.