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Hackers chinos habrían robado datos de todos los ciudadanos de EE.UU., incluido Trump y el vicepresidente Vance

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El grupo de ciberespionaje chino conocido como “Salt Typhoon” podría haber sustraído información personal de todos los ciudadanos estadounidenses, incluido el presidente Donald Trump y el vicepresidente J.D. Vance, según revelaron este miércoles funcionarios de seguridad de Estados Unidos al concluir una investigación de un año.

El informe detalla que el ataque, atribuido a hackers auspiciados por Pekín, no solo comprometió bases de datos federales, sino también redes eléctricas, empresas de telecomunicaciones y servicios de internet en más de 80 países, robando propiedad intelectual crítica, como diseños de chips y documentos estratégicos.

Una campaña “desenfrenada e indiscriminada”

De acuerdo con la investigación, la campaña de intrusiones se extendió durante años y alcanzó a políticos, activistas, disidentes y espías.

“No puedo imaginar que algún estadounidense se haya salvado dada la magnitud de la campaña”, advirtió Cynthia Kaiser, exfuncionaria de la división cibernética del FBI.

El ataque fue calificado de “desenfrenado” e “indiscriminado” en una declaración conjunta sin precedentes firmada por Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Italia, España, Finlandia, Japón, Corea del Sur, Canadá y Australia.

Acceso a comunicaciones privadas

Según funcionarios británicos, los piratas informáticos chinos explotaron vulnerabilidades antiguas en las redes para escuchar llamadas, leer mensajes de texto y acceder a archivos almacenados en dispositivos personales.

La investigación vincula el ciberataque con al menos tres empresas tecnológicas chinas que operan desde 2019 y que, según los hallazgos, mantienen vínculos directos con el Ejército Popular de Liberación y agencias de inteligencia civil de China.

Ambiciones globales de Pekín

Expertos consideran que este ciberataque es una nueva fase de la estrategia china para consolidar su dominio global en el ámbito tecnológico y de defensa. Coincide, además, con la exhibición en Pekín de las más recientes innovaciones militares chinas durante el desfile por el 80º aniversario de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.