En un giro significativo en su panorama demográfico, Francia experimentó en 2025 por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial un saldo natural negativo, con 651.000 fallecimientos frente a 645.000 nacimientos, según el balance anual publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).
Causas del cambio histórico:
- Caída sostenida de la fecundidad: La tasa de fecundidad se situó en 1,56 hijos por mujer, el nivel más bajo desde 1945, en un descenso continuo desde 2010. La reducción fue especialmente marcada en los grupos de 25 a 34 años.
- Efecto del envejecimiento poblacional:El aumento de muertes (+1,5 % respecto a 2024) se atribuye al envejecimiento de las generaciones del ‘baby boom’, que alcanzan edades avanzadas.
Contexto y contrastes:
- El saldo natural negativo (-6.000 personas) contrasta con el pico positivo de +386.900 en 1964 y con el último saldo negativo previo de -302.400 en 2006.
- Pese a esto, la población francesa creció un 0,25 % hasta 66,8 millones de habitantes al 1 de enero de 2026, gracias a un saldo migratorio positivo estimado en 175.000 personas.
Esperanza de vida y estructura poblacional:
- La esperanza de vida alcanzó máximos históricos: 85,9 años para mujeres y 80,3 años para hombres.
- 22,2 % de la población tiene 65 años o más (frente al 16,4 % en 2006), mientras los menores de 20 años representan el 22,5 % (25,1 % en 2005).
Lectura regional:
Francia se alinea con la tendencia general de la Unión Europea, donde la fecundidad lleva descendiendo desde la crisis de 2008. El envejecimiento y la baja natalidad plantean desafíos futuros para la sostenibilidad de los sistemas sociales y económicos, aunque la migración sigue compensando parcialmente el declive natural.