En un movimiento que refleja la creciente preocupación por la seguridad en Europa, el presidente francés Emmanuel Macron anunció este jueves la creación de un servicio militar voluntario de 10 meses dirigido a jóvenes de 18 y 19 años, que se implementará a partir del próximo verano y se desarrollará exclusivamente en territorio nacional.
Un programa de crecimiento progresivo
Durante su discurso en el cuartel de Varces, en los Alpes franceses, Macron detalló el plan de implementación escalonada:
- 2025: 3,000 jóvenes en la primera cohorte
- 2030: Expansión a 10,000 participantes
- 2035: Hasta 50,000 voluntarios "en función de la amenaza"
"La juventud aspira a la libertad y tiene sed de compromiso", afirmó el mandatario, justificando la medida en el contexto de los movimientos similares que están surgiendo en el Viejo Continente.
Respuesta a la amenaza rusa y aclaraciones importantes
Macron fue contundente al explicar la necesidad estratégica: "En un momento en que todos nuestros aliados europeos avanzan frente a una amenaza que pesa sobre todos nosotros, Francia no puede permanecer inmóvil". Y añadió: "Necesitamos la movilización de la nación para defenderse, no contra tal o cual enemigo, sino para estar preparada y para ser respetada".
El anuncio busca zanjar la polémica generada días atrás por declaraciones del jefe del Estado Mayor del Ejército, Fabien Mandon, sobre la disposición de Francia a "aceptar perder a sus hijos" ante la amenaza rusa. Macron enfatizó que estos voluntarios "servirán en el territorio nacional y sólo en el territorio nacional".
Características operativas del servicio
El programa se desarrollará en dos fases claramente diferenciadas:
- Mes inicial: Formación general en fundamentos militares, instrucción en desfiles y manejo básico de armas.
- Nueve meses siguientes: Integración en una unidad militar regular, compartiendo vida y actividades con profesionales, pero sin despliegue internacional.
Selección y exclusividad del servicio voluntario
Macron descartó categóricamente el regreso al servicio militar obligatorio -abolido en 1996- porque "no corresponde a las necesidades de nuestro ejército ni a las amenazas". No obstante, dejó abierta una posibilidad excepcional: el Parlamento podría decidir la incorporación obligatoria de toda una promoción en circunstancias extraordinarias.
La selección correrá por cuenta del ejército, que escogerá entre "los más motivados y los que respondan mejor a sus necesidades" durante la "jornada de movilización" a la que están convocados todos los jóvenes.
Esta iniciativa representa un punto de inflexión en la política de defensa francesa, adaptando la tradición militar gala a los desafíos estratégicos del siglo XXI mientras canaliza el espíritu de compromiso de las nuevas generaciones.