La justicia francesa ha abierto una investigación tras la muerte retransmitida en directo de Jean Pormanove, conocido en internet como JP, un streamer de 46 años que acumulaba más de un millón de seguidores en diversas plataformas, entre ellas Kick.
Pormanove era reconocido por someterse a retos extremos en sus transmisiones. Según la fiscalía, falleció el lunes en una propiedad en Contes, cerca de Niza, después de diez días de violencia y privación de sueño mientras transmitía en vivo.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a varios hombres golpeándolo y estrangulándolo. En uno de los vídeos, se observa cómo los agresores detienen la retransmisión al percatarse de que la víctima yacía inmóvil sobre un colchón.
La ministra francesa de Asuntos Digitales e Inteligencia Artificial, Clara Chappaz, calificó el hecho como “un horror absoluto”, señalando que el streamer fue “humillado y maltratado durante meses en directo”. Por su parte, la alta comisionada para la Infancia, Sarah El Haïry, hizo un llamado a reforzar la vigilancia parental y responsabilizó a las plataformas por la falta de control sobre contenidos violentos.
Kick, la plataforma en la que Pormanove solía transmitir, declaró estar “revisando urgentemente” las circunstancias de lo ocurrido y expresó sus condolencias a la familia y comunidad del creador de contenido.
El caso ha generado paralelismos con la serie británica Black Mirror, en la que se exploran escenarios de explotación y violencia a través de la tecnología. Usuarios y especialistas en ciudadanía digital han criticado tanto a Kick como a las autoridades francesas, alegando que conocían los abusos y no actuaron para detenerlos.