Francia condenó este viernes «con la mayor firmeza» los «bárbaros» ataques rusos contra la población civil y las infraestructuras ucranianas en los últimos días, en particular los bombardeos contra un edificio residencial en Pryluky y dos autobuses en Kramatorsk, que causaron más de 50 muertos. En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Francia afirmó estar «profundamente alarmada» por unos ataques que, a su juicio, «dan testimonio de la escalada buscada por Rusia».
«Este ataque sistemático contra la población civil, cuyo objetivo es sembrar el terror y doblegar a Ucrania, es contrario al derecho internacional humanitario y a la obligación de proteger a los civiles», señaló la diplomacia francesa, que calificó estas acciones de «indignas» de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. París expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos.
Solidaridad con Ucrania y advertencia de justicia
Francia remarcó «con firmeza su solidaridad con Ucrania y los ucranianos» y elogió «su coraje y resiliencia». Asimismo, aseguró que seguirá, junto con sus socios, «del lado de Ucrania para apoyarla en su resistencia frente a la agresión rusa y garantizarle las garantías de seguridad necesarias una vez restablecida la paz».
«Los crímenes de Rusia no quedarán impunes», advirtió el Ministerio, que reiteró que Francia y sus socios seguirán respaldando los esfuerzos para documentar los ataques contra civiles e infraestructuras civiles y «llevar a los responsables ante la justicia». Con esta condena, París refuerza su posición de firme respaldo a Kiev y envía un mensaje contundente a Moscú sobre las consecuencias legales de sus acciones contra la población civil.