Finlandia se ha convertido en el país de la Unión Europea con la mayor tasa de desempleo, situándose en un 10,3 % en diciembre, por encima del 10 % de España, según datos de Eurostat. Este indicador, el más alto en el país nórdico en dieciséis años, refleja un rápido deterioro en un mercado laboral históricamente eficiente.
Causas del aumento del paro
Expertos atribuyen el incremento al estancamiento económico finlandés, marcado por la caída de las exportaciones y el desplome del consumo privado –que supone más del 50 % del PIB–, agravado por la pérdida de confianza de los consumidores. Además, el gobierno de Petteri Orpo ha implementado amplios recortes en subsidios sociales, salud y educaciónpara consolidar las finanzas públicas, mientras el gasto en defensa aumentó tras la invasión rusa de Ucrania y el ingreso en la OTAN.
Impacto social y perspectivas
El desempleo crece especialmente entre jóvenes, mayores de 55 años y parados de larga duración. Testimonios como el de Leevi, de 23 años, y Mahmoud Jafari, de 36, ilustran la dificultad para encontrar empleo y la preocupación por la reducción de ayudas sociales.
La deuda pública finlandesa alcanzó un máximo histórico del 88,6 % del PIB en el tercer trimestre de 2025, lo que llevó al Consejo Europeo a abrir un procedimiento por déficit excesivo. Economistas sugieren que, en lugar de profundizar en la austeridad, podría ser necesario incrementar la inversión pública para reactivar el crecimiento.