En una carta entregada este jueves en la sede de la ONU en Caracas, los hijos del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de la diputada Cilia Flores solicitaron al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, que exija al gobierno de Estados Unidos la liberación “inmediata” de ambos, tras su captura el pasado 3 de enero en operativos militares estadounidenses en territorio venezolano.
Los firmantes —el diputado Nicolás Maduro Guerra, Yosser Gavidia Flores y Yoswal Gavidia Flores, junto a las hermanas de Maduro— pidieron también un pronunciamiento público que condene “la violación de los principios del derecho internacional” por dichas incursiones, y que rechace “la violación a la inmunidad y los derechos a la libertad e integridad personal” de los detenidos.
En el documento, los familiares alegaron que la inmunidad de un jefe de Estado “no depende del reconocimiento político por parte de un Estado extranjero”, en referencia a que Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela. Además, denunciaron que, tras su captura, ambos fueron trasladados a Nueva York “en condiciones que vulneraron su derecho a la integridad personal”, llegando Maduro con heridas y “atado de manos y pies”, mientras Flores presentaba lesiones y era tratada “como prisionera de alta peligrosidad”.
La solicitud se produjo en el marco de una marcha de trabajadores del sector salud simpatizantes del chavismo hacia la oficina de la ONU en Caracas, para pedir intercesión. Autoridades venezolanas han informado que entre “100 y 120 venezolanos” fallecieron durante los operativos del 3 de enero, incluidos al menos 47 militares venezolanos y 32 efectivos cubanos, según datos de los gobiernos de Venezuela y Cuba.