David Petraeus afirma en una entrevista que la participación europea, especialmente en labores defensivas, "habría sido acertada desde el principio". El general retirado advierte que Irán no limitará sus ataques a objetivos estadounidenses e israelíes, como demuestran los recientes bombardeos contra infraestructuras civiles en países del Golfo y bases británicas en Chipre. Sin embargo, Francia, Alemania y el Reino Unido se muestran reticentes por ahora.
Bruselas — La guerra contra Irán podría dejar de ser un asunto exclusivamente estadounidense-israelí. El exdirector de la CIA y general retirado David Petraeus declaró a Euronews que la participación europea en la ofensiva militar "ciertamente es una posibilidad", abriendo la puerta a una escalada que involucraría a las potencias del continente en el conflicto.
En una entrevista concedida este martes al programa Europe Today, Petraeus aseguró que la colaboración europea, sobre todo en el ámbito defensivo, "habría sido acertada desde el principio". Aunque reconoció que inicialmente no se daba por sentado que los países europeos se unirían a la operación, el general reveló que el tema "se ha discutido" en círculos oficiales.
"No sé si predeciría cuál sería el resultado, pero el hecho de que se esté discutiendo indica que ciertamente es una posibilidad", afirmó Petraeus, sugiriendo que el debate podría derivar en una participación más ofensiva por parte de las naciones europeas.
El papel defensivo europeo y la extensión del conflicto
Petraeus subrayó que los países europeos podrían desempeñar un papel significativo en el refuerzo de las defensas antiaéreas y antimisiles, especialmente ante la evidencia de que las represalias iraníes han desbordado las fronteras de Israel y las bases estadounidenses en Oriente Próximo.
"Irán no va a limitar sus objetivos a las bases estadounidenses e israelíes", advirtió el exdirector de la CIA, señalando los recientes ataques contra infraestructuras civiles, aeródromos y puertos en países vecinos del Golfo, así como el impacto de un dron iraní en una base británica en Chipre.
Sin botas sobre el terreno
Pese a la preocupación por una guerra prolongada, Petraeus descartó de plano la posibilidad de que se desplieguen fuerzas terrestres estadounidenses en Irán. "Creo que el presidente [Donald Trump] y el secretario [de Defensa, Pete Hegseth] han dejado muy claro que no vamos a desplegar tropas sobre el terreno", declaró.
El general confía en que la capacidad de Irán para tomar represalias se irá reduciendo a medida que se agoten sus reservas de misiles, lanzadores y drones, aunque advirtió que sigue existiendo una "posibilidad real" de que se produzcan más bajas estadounidenses y de países aliados.
¿Un cambio político en Irán?
Petraeus también especuló sobre la posible evolución política dentro de Irán tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ocurrida el sábado en un ataque israelí. Preguntado por un escenario similar al de Venezuela —donde Estados Unidos derrocó a Nicolás Maduro pero mantuvo intacta su administración—, el general respondió: "Creo que es posible, es concebible".
Citando a analistas, Petraeus apuntó que la composición de la élite gobernante iraní puede haber cambiado con el tiempo, con menos ideólogos de línea dura y más figuras oportunistas dentro del sistema. "Existe la posibilidad de que surja alguien que diga: 'lo que nos ha traído este programa nuclear y el armamento de nuestros secuaces es la ruina'", planteó, esbozando un escenario en el que un liderazgo más pragmático podría reconsiderar el papel regional de Teherán.
Subrayó que tal evolución no es "en absoluto imposible", pero tampoco segura en este momento. Mientras tanto, el protocolo sucesorio ya está en marcha en la República Islámica, que debe designar al sucesor de Jamenei en medio de una guerra abierta.
Las potencias europeas, por ahora, observan con cautela. Pero la posibilidad de que terminen empuñando un arma en este conflicto es, según Petraeus, más real de lo que parece.