Un estudio preclínico liderado por investigadores españoles y finlandeses ha demostrado que el cannabidiol (CBD), un compuesto no adictivo derivado del cannabis, podría ayudar a tratar algunas de las consecuencias emocionales, conductuales y adictivas del trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF), principal causa prevenible de discapacidad intelectual a nivel mundial.
La investigación, publicada en Biomedicine & Pharmacotherapy, utilizó un modelo en ratones expuestos al alcohol durante la etapa perinatal. Los resultados mostraron que un tratamiento crónico con CBD, administrado desde el destete, normalizó la conducta emocional y redujo la vulnerabilidad a la adicción, especialmente en las hembras. Además, el CBD mejoró significativamente las alteraciones en la composición de la microbiota intestinal, favoreciendo un perfil más equilibrado asociado a una mejor salud digestiva.
Un enfoque en el sistema endocannabinoide
El estudio se centró en el sistema endocannabinoide, un conjunto de receptores y moléculas que regulan procesos como la emoción, la motivación y la respuesta al estrés, y que se ve profundamente alterado por la exposición prenatal al alcohol. Según explicó el investigador principal, Jorge Manzanares, el CBD —que ya cuenta con propiedades neuroprotectoras, antiinflamatorias y ansiolíticas documentadas— logró modular esta “cascada de alteraciones” a nivel cerebral y sistémico.
Sin tratamiento farmacológico aprobado actualmente
Actualmente no existe ningún fármaco aprobado que aborde el origen del TEAF, solo intervenciones para controlar algunos síntomas. Los autores subrayan que, aunque se trata de una investigación preclínica, los resultados abren una vía prometedora para futuros estudios orientados a desarrollar terapias basadas en CBD para este trastorno, que incluye secuelas como dificultades de aprendizaje, alteraciones emocionales, ansiedad, depresión y mayor predisposición a conductas adictivas.
El siguiente paso será profundizar en los mecanismos específicos a través de los cuales el CBD ejerce estos efectos, con el objetivo a largo plazo de trasladar los hallazgos a ensayos clínicos en humanos.