Una investigación liderada por la Universidad del Pacífico Sur (Fiji) detectó microplásticos en peces costeros de varios archipiélagos, con una prevalencia especialmente alta en Fiji, donde el 75 % de los ejemplares analizados estaban contaminados. El estudio, que examinó 878 peces de 138 especies en Fiji, Tonga, Tuvalu y Vanuatu, alerta sobre el riesgo que esto supone para la seguridad alimentaria de las comunidades que dependen de la pesca.
Los peces más afectados son los asociados a arrecifes y los que se alimentan en el fondo marino, especialmente especies como el pez emperador (Lethrinus harak) y el pez cabra (Parupeneus barberinus). La contaminación, compuesta mayoritariamente por fibras sintéticas, refleja una infiltración generalizada de residuos textiles y de aparejos de pesca en la cadena alimentaria marina.
Los autores exigen un Tratado Mundial sobre los Plásticos que limite la producción de plástico virgen y los aditivos tóxicos, subrayando que la lejanía geográfica ya no protege a estas islas y que las soluciones de gestión de residuos posteriores al consumo son insuficientes.