Salud

Estudio global identifica cinco nuevos genes de la obesidad 

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La obesidad, una condición que afecta a millones de personas en el mundo, cuenta con un componente genético significativo. Hasta ahora, se conocían alrededor de veinte genes directamente relacionados con su desarrollo. Un nuevo estudio internacional, sin embargo, ha identificado 13 genes adicionales asociados a esta enfermedad, cinco de los cuales se descubren por primera vez, en un esfuerzo por superar el sesgo ancestral que ha dominado la investigación genética.

La investigación, publicada en Nature Communications y dirigida por la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), analizó datos de aproximadamente 850.000 individuos con ancestros provenientes de los seis continentes, lo que la convierte en una de las más diversas hasta la fecha.

Superando el sesgo ancestral en la genética

Deepro Banerjee, primer autor del estudio, explicó que la mayoría de las investigaciones previas se habían basado predominantemente en poblaciones de ascendencia europea. "Este enfoque limita el descubrimiento de genes adicionales cuyas mutaciones pueden ser más prevalentes en otras ascendencias", señaló.

El equipo combinó datos del Biobanco del Reino Unido (con aproximadamente 450.000 adultos, mayoritariamente europeos) y del programa All of Us de los NIH de EE. UU. (con 385.000 adultos que reflejan la diversidad ancestral del país). Esta metodología permitió identificar variantes genéticas raras pero clínicamente importantes que podrían haberse pasado por alto en estudios de una sola población.

Hallazgos genéticos y su impacto en la salud

De los 13 genes identificados con una asociación significativa con el Índice de Masa Corporal (IMC), ocho ya habían sido relacionados previamente con la obesidad, como los conocidos MC4R y BSN.

Los cinco nuevos genes (YLPM1, RIF1, GIGYF1, SLC5A3 y GRM7) mostraron un impacto considerable: confieren un riesgo aproximadamente tres veces mayor de desarrollar obesidad grave, un efecto comparable al de los genes ya establecidos. Al igual que sus predecesores, estos genes se expresan principalmente en el cerebro y el tejido adiposo.

Además, el estudio confirmó que varios de estos genes contribuyen a comorbilidades asociadas a la obesidad, como la diabetes tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardíacas.

Hacia la medicina de precisión

En un subconjunto de participantes, los investigadores identificaron cambios en las proteínas circulantes de la sangre vinculadas a estos genes, lo que abre la puerta al desarrollo de potenciales dianas farmacológicas y biomarcadores para futuros tratamientos.

Santhosh Girirajan, coautor del estudio, concluyó: "Nuestros hallazgos subrayan el poder y la importancia de los estudios transancestrales". Esta investigación no solo amplía el conocimiento sobre las bases genéticas de la obesidad, sino que sienta un precedente para que la medicina de precisión sea verdaderamente inclusiva y global.