Un grupo de investigadores británicos presentó un estetoscopio dotado de inteligencia artificial (IA) capaz de detectar en apenas 15 segundos hasta tres afecciones cardíacas: insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular y valvulopatía cardíaca.
El dispositivo, desarrollado por Eko Health y probado en el Imperial College de Londres, analiza variaciones mínimas en los latidos y el flujo sanguíneo imposibles de captar por el oído humano. Según el ensayo, los pacientes evaluados con esta herramienta tuvieron hasta 3,5 veces más probabilidades de ser diagnosticados con fibrilación auricular y el doble con valvulopatías, en comparación con la atención estándar.
Un clásico del siglo XIX, reinventado
“Es un elegante ejemplo de cómo el humilde estetoscopio, inventado hace más de 200 años, puede actualizarse para el siglo XXI”, señaló Sonya Babu-Narayan, directora clínica de la Fundación Británica del Corazón.
No obstante, el estudio reveló que el dispositivo también puede generar falsos positivos, lo que podría derivar en ansiedad y pruebas innecesarias. Por ello, los investigadores sugieren que su uso se limite a pacientes con sospecha clínica de problemas cardíacos.
Entre la innovación y la cautela
Un año después de su distribución, el 70% de los médicos de cabecera había dejado de utilizarlo con frecuencia, lo que refleja dudas sobre su utilidad en la práctica cotidiana.
Pese a estas limitaciones, los especialistas destacan su potencial para el diagnóstico precoz, clave para mejorar la calidad y esperanza de vida de millones de personas que padecen insuficiencia cardíaca en el mundo.