Un nuevo operativo militar estadounidense en aguas del mar Caribe contra una embarcación sospechosa de tráfico de drogas dejó tres personas fallecidas, elevando a al menos 70 el número total de muertos en esta ofensiva marítima impulsada por Washington. Así lo confirmó este jueves el secretario del Pentágono, Pete Hegseth.
Las autoridades estadounidenses justifican estas acciones como parte de una estrategia para “neutralizar amenazas” vinculadas al crimen organizado transnacional, afirmando que las lanchas interceptadas transportaban cargamentos ilegales. No obstante, la recurrente utilización de fuerza letal ha generado críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y analistas, quienes alertan sobre posibles “ejecuciones extrajudiciales”, incluso si los blancos son presuntos narcotraficantes.
Imágenes difundidas y ausencia de detalles clave
Hegseth compartió en su cuenta de X imágenes aéreas del ataque, describiendo el objetivo como “una embarcación operada por una organización terrorista designada”. Sin embargo, el comunicado no precisó la ubicación exacta del incidente, ni la nacionalidad de las víctimas, ni presentó evidencia pública sobre la naturaleza terrorista o criminal de la lancha.
Intensificación controvertida de la campaña militar
Desde principios de septiembre, Estados Unidos ha incrementado notablemente este tipo de operativos tanto en el Caribe como en el Pacífico oriental, en el marco de una campaña dirigida a interrumpir las rutas marítimas de drogas con destino a su territorio.
La estrategia, aunque elogiada por algunos sectores por su firmeza, sigue suscitando interrogantes en cuanto a su encuadre legal y proporcionalidad, especialmente cuando se llevan a cabo en aguas internacionales y sin transparentar los protocolos de verificación previa al uso de la fuerza.